martes, 22 de mayo de 2012

Un corto paseo en Santa Marta - Colombia

Una vez llegados a Santa Marta lo primero que se hace, como en todo momento de supervivencia es asegurar los víveres; por tal motivo fuimos en busca de un poco de civilización para dicho fin.  Antes que víveres para almacenar pues a hecharle comida al buche, pues el hambre del viaje, no se hace esperar y después de buscar el pescado frito al frente del mar fritado por las negras propias de la región me llevé una muy triste sorpresa y es que estas negras con sus chucitos en el Rodadero no las hay; por tal motivo, tocó ir a buscar un restaurante donde, finalmente encontré Restaurante Los Almendros y allí decía pescado, también aceptaban tarjetas de crédito, pues si señores, acá fue.

- ¡Señor a la orden, tenemos pescadito!
- Gracias un plato por favor, bien bueno.
- ¡Claro, con mucho gusto!

Después de una espera normal, me llegó el pescado pero en filete (como el que venden en supermercados), personalmente, buscaba algo mucho mas autóctono, casi que salido del mar a la olla; pero bueno, pasa mucho por allá donde ya son producto de la globalización y las materias primas las compran es del supermercado y no de los pescadores los cuales tienen el producto fresco.  Finalizando el festín, pedí la cuenta y pues si señores, fue en este punto donde recordé que era turista y que lo principal antes que cualquier cosa es la pregunta mágica ¿a cómo?, terminada mi autorreflexión miré la cuenta y luego de enfocar, observé que eran $50.000, casi me voy de espaldas y mas cuando pensaba que si cada golpe era esa cantidad, me iba a tocar que el Municipio de Medellín mandara un C130 militar por mi, pues no tendría como volver a casa.  Pero como dicen por ahí, no hay mal que por bien no venga; ya que, durante mi estadía en el restaurante hablé mucho con el administrador que es Luis Herrera, el cual me regaló varias recomendaciones como estar pendiente de la seguridad mía y de mis cosas en la ciudad de Santa Marta, que en el rodadero podía estar muy tranquilo que no pasaba nada, pero que mucha atención en la ciudad de Santa Marta, que hiciera de cuenta que estaba en Medellín, siempre atento al malhechor, así mismo, ofreció cuidarme la moto en el rodadero durante mis tours que por lo general tenían la duración de un día entero y a parte de esto, pues un amigo más; adicionalmente, me contctó con el guía turístico denominado el Gran Franklin, como no hay tiempo que perder, instantáneamente hablamos con él por celular y para el día Lunes ya teníamos el primer Tour listo para el sitio denominado Bahía Concha, hora de salida 09:00 a.m del día Lunes, este tour tuvo un precio de $30.000 por persona, incluía transporte en Chiva, un pequeño tour por Santa Marta por las partes mas simbólicas de esta ciudad y posteriormente llegada a Bahía Concha.

Luego de cuadrar el primer tour, iniciamos la búsqueda de los víveres pero para almacenar, con este fin nos dirigimos a Carulla del Rodadero, pero personalmente no lo recomiendo, pues el comprar solo unas pocas cosas, que pensaría no se pueden definir como un mercado nos costó $80.000 a parte que no venden todo lo que uno busca; por ejemplo, el agua no la venden en bolsa de 5 litros, solamente venden la garrafa por cuatro litro y al ser garrafa es mas costosa, adicionalmente al llegar al hotel, nos dimos cuenta que hubo ciertos productos que tenían un valor, pero fueron cobrados a otro valor (mas alto por supuesto).  Fue este el motivo que continuamos comprando nuestros víveres en Olimpica del Rodadero; muy cerca del Carulla, donde había cajero automático, precios normales y se encontraba lo que uno buscaba, adicionalmente en la tirilla aparecían los precios que decía el producto.

El día lunes llegamos muy puntuales al restaurante Los Almendros, el cual es el sitio de encuentro para el Tour, tipo 09:20 llegó la Chiva y embarcamos, se hizo un pequeño recorrido por el Rodadero y posteriormente hacia Santa Marta.  Una vez en Santa Marta, estuvimos en el Puerto de Santa Marta viendo los grande buques cargar y descargar, posteriormente fuimos a la estatua del Pibe, el cual queda en el estadio Eduardo Santos (que también se retrató).

Cerca al puerto de Santa Marta


Estatua del Pibe

Estatua del Pibe

Posterior a esto iniciamos el camino hacia Bahía Concha, esta es una Bahía que cuando se observa en el mapa, es el inicio del Parque Ecológico Tayrona, el camino de Santa Marta a Bahía concha es una carretera algo terciaria, en carretera destapada la cual basado en mi experiencia es de las carreteras que después de una muy ligera lluvia se vuelve intransitable; así mismo, esta vía es algo desolada y sumado a la lejanía de la ciudad uno como turista solo en un vehículo particular a 40 grados centígrados, se está en riesgo de entrar en un pequeño pánico en caso de un imperfecto mecánico en el vehículo propio; pero bueno, la fortuna es que íbamos en grupo y en Chiva.  De un momento a otro un portón y se nos explica que es la entrada a la bahía y que toca pagar (precio incluido en el valor del tour), los guías pagan la entrada, continuamos nuestro camino y cinco minutos después llegamos a una desolada playa, muy bonita con carpas para el sol y solo nosotros para disfrutar de tan magna belleza.  Los guías nos dejan “a cargo” de otro costeño ahí en la playa, el cual muy comedidamente nos comienza a ubicar en las carpas, una vez en la carpa, fuera camiseta y pues pa’l ma’, comienzo a tirar charco y que delicia de agua, fresca y transparente, mera elegancia.  Luego de estar unos pocos minutos en el agua, veo a un sujeto en la carpa y cuando me acerco.

- Señor son $15.000 barritas por la carpa
Gran error pensé…. No preguntar, si tenía valor y cuanto era este valor, después de una muy rápida reflexión.
- Parsero, le tengo $5.000
- No paisa, son $15.000
- Tengo $5.000
- Que sean $10.000
- Bueno, tengo $8.000
- $10.000

Y después de una corta negociación, tocó darle los $10.000 porque no quiso rebajar, posterior a esto pasa otro costeño con una libreta tomando el pedido para el almuerzo; a lo cual le indiqué que no iba a almorzar, y por alguna extraña razón el hombres se sorprendió jeje, la ventaja es que llevaba unos muy buenos sanduches para el almuerzo que se habían armado esa misma mañana.  Posteriormente dirigí mi cabeza a una de las carpas cercanas a la mía y observé al man que no me quiso bajar el precio de $10.000 cobrándole a un europeo y pude escuchar que a él le cobró $20.000.  Esta experiencia me sirvió para aprender que el precio no es estándar y que siempre lo ponen estos sujetos y que para evitar perder mucho dinero, es mejor entrar negociando (de algo me tiene que servir ver tanto el precio de la historia en History Channel).

Bahía Concha

Bahía Concha

Bahía Concha

Bahía Concha

Luego de tirar charco, el gran Franklin hace un llamado para abordar una lancha e ir a la playa de Waikiki, para ir a ver algunos corales. ¡Que me ha dicho!, como un resorte y cuando volvió a mirar el gran Franklin ya estaba en la lancha con mi careta y mis aletas, esperando a que los demás abordaran para iniciar el viaje a esta playa.  Fue en esta lancha donde conocí a unos chilenos, súper buena gentes y lo que me causó mas curiosidad fue que llevaban una nevera de icopor llena de cerveza.

- ¿Y ustedes de donde sacaron esa nevera? Les pregunté.
- Nos la dio un señor en la playa, que nos la lleváramos para todas partes y que al final nos cobraría las cervezas que nos tomaramos.
Les metieron gol pensé ip sofacto, el pecado de ser turista y mas turista extranjero.

Waikiki
Después de un muy corto recorrido en lancha de unos aproximados cinco minutos llegamos a la playa en cuestión y pues si, comenzamos a observar estos corales tan lindos, al igual que la biodiversidad que allí vive.  Por fortuna, el costo de este paseo también estaba incluido en el valor del tour. Se terminó la moneda, de nuevo pa’ la lancha y otra vez a la carpa, allí almorzamos semejantes sanduchotes, siesta al pie del mar y luego mas mar, al finalizar nuestra estadía en esta playa nos hablan de la piscina, un sitio a unos 10 minutos a pie, que muy lindo; pero desafortunadamente ya era un poco tarde para ir y disfrutar de ese sitio; pero, ahí les dejo el dato para que cuando vayan pregunten por este sitio y se gocen mucho mas este tour.  Tipo 15:30 hacen el llamado para la Chiva y de nuevo hacia el Rodadero.  Una vez en el rodadero, el gran Franklin nos ofreció el Tour a Playa Blanca, este tour nos lo habían recomendado mucho, pero teníamos en mente otro destino; pero, esta experiencia “del hacerme de rogar” me hizo aprender otra lección; pues, comenzó ofreciéndome el tour a Playa Blanca por $35.000, el cual le indicaba que no lo haría pues iba para otro lado y al fin del día me dijo que por ser yo, me lo dejaba en $25.000; sin embargo,  estoy seguro que si le digo que a $20.000 me lo deja en ese valor, en otra visita a esta ciudad será.

Coral Cerebro





Una vez en el rodadero, tomamos nuestra moto y hacia el hotel; allí, nos refrescamos en la piscina y luego de unas cervecitas a dormir bien sabroso para disfrutar el día siguiente en esta ciudad

El día martes, teníamos dos destinos, quinta de San Pedro Alejandrino (donde murió el libertador Simón Bolívar)  y posteriormente Taganga, tomamos la motocicleta, fuimos a la ciudad de Santa Marta y luego de preguntar un poco, encontramos la quinta de San Pedro Alejandrino, se parqueó la máquina y llegamos a la taquilla donde nos indican que la entradita tiene un valor de $12.000 por cabeza, tocó pagar y pa’ dentro, justo en la entrada nos recibe un joven de uniforme de colegio (muy seguramente alfabetizadores) y que si querían el servicio de guía con gusto nos ayudaría (a parte de pagar la entrada ¡más plata!, pensé) y rehúse el servicio de guía; pero, cuando llegamos al sitio pues los objetos en sí no decían nada y tocó ir por el servicio de guía, de ahí, nos explicaron que el joven nos daría el tour por todo el sitio y que al finalizar, cualquier propina sería muy agradecida.  Ahora sí, con el guía y los objetos que se encontraban en esta finca se revivía un poco el patriotismo de la época de la libertad y las difíciles condiciones en las que esta fue obtenida, se recordó un poco de historia patria y por ende el patriotismo.  Luego, se pasó a una parte mucho mas moderna, la cual fue construida por la década de los 80’s, la cual actualmente, se está convirtiendo en una sala de exposiciones de cuadros de arte.





Sitio donde descansan los restos del médico que atendió a Simón Bólivar

Cama donde murió Simón Bolivar

Baño de la época

Monumento en tamaño real del libertador

Plaza de Banderas construida en 1980

Entrada a la Finca

Llegado el medio días se acabó la guía, la liga pa’l pela’o y nuevamente buscando un sitio para acomodarnos y comernos nuestro almuerzo que al igual que el día anterior fue sanduche reforzado; sin embargo, fue altamente acertado llevar estos alimentos; pues, en este sitio no vendían almuerzos y para salir a buscar almuerzo en ese momento, lo veía algo muy complicado, pues todo es un poco retirado de este sitio.

Ya con comida en la barriga, salimos de esta finca, encendimos máquinas y bajo el sofocante sol de 40 grados centígrados iniciamos la búsqueda de la bahía de Taganga, luego de un trayecto de aproximadamente media hora, comenzamos a llegar a esta playa descolgando por una montaña con un mirador excelente hacia esta población y con un vistazo completo a tan hermosa geografía, claro está foto oficial.  Una vez llegamos al pueblo inmediatamente comenzamos a buscar donde dejar guardada la moto; pues, Luis (el del restaurante) si nos había dicho que mucho cuidado en Taganga pues se estaba volviendo algo peligroso.  Una vez guardada la moto salimos en busca del mar y si señores, que para sorpresa mia, puro extranjero; tanto así, que no me sentía en un pueblo de pescadores de Colombia, todos estos europeos con su mismo comportamiento, tomando el sol y leyendo un libro; pero bueno, a lo que vinimos al mar; agua muy refrescante, un poco mas turbia que en el Rodadero, pero igualmente buena.  Cuando vayan a Tanganga y si se va con tiempo se puede preguntar como llegar a Playa Grande, pues esta playa me indican que es mucho más bonita que la de la misma taganga y queda como a diez minutos en lancha; sin embargo, pude averiguar que en lancha vale $2.000 el trayecto por persona y también se puede ir uno a pie y se demora cerca de 50 minutos.

Mirador de Taganga

Mirador de Taganga

Mirador de Taganga

Mirador de Taganga

Ya finalizando la estadía en Taganga, el ceviche oficial de camarones y claro, mientras consumíamos tan buen producto, pues tocó hablar con el hombre del ceviche, el cual nos indicó que Taganga ya es conocida como la pequeña Europa (por motivos expuestos anteriormente), que a estos “turistas” no les gusta untarse del local o de los turistas nacionales y que por tal motivo los findes de semana, madrugan para Playa Grande a estar lejos de las multitudes, también me contó que todos estos europeos viven muy contentos acá en Colombia, especialmente porque pueden tirar el vicio que quieran con la libertad que solo nuestro país otorga sin problemas alguno con la ley (triste, pero es verdad), pues en sus países de orígenes obviamente no pueden actuar de esta manera; pensaría que, Pirry llamaría a un especial de estos como Narco Turismo.  Esta situación ha hecho que Taganga se comience a volver un pueblo donde el rebusque por droga lo haga en ciertos momentos; un tanto inseguro, incluso tuve la oportunidad de ver lo que la droga le hizo a un local y a su madre, casi que indigentes se podría decir, rebuscando en los botes de basura que comer.  Entre todos estos relatos, el cevichero me comentó inclusive que mucho extranjero lo encontraron en su habitación muerto por sobredosis; pero bueno, pienso yo que encontraron lo que vinieron a buscar.  Sería muy bueno que todo este europeo dejara sus euros a personas como el cevichero, la niña de los masajes, el del aceite de coco y demás, pero considero que las autoridades deberían mosquiarse y evitar que esto euros se queden en poder del jíbaro y sus socios.  Eso sí quiero aclarar que aunque dicha realidad está siendo evidente en este lugar, no eclipsa el paraíso que Taganga es, al igual que su gente y calidez del sitio, finalmente es la realidad que viven muchas partes del mundo; solo que acá, por ser tan pequño el sector es un poco mas evidente; así que, no dude en visitar esta Bahía, pues le garantizo que no se arrepentirá de tanta belleza, definitivamente es en un paraíso pequeño.

Finalizada la amena conversación con el cevichero,  se tomaron fotos del atardecer, se contempló por última vez este hermosísimo paisaje y posterior a esto fuimos en búsqueda de la máquina y nuevamente para el hotel cerca al Rodadero.






El día miércoles fue de pura locha y pereza, disfrutar del hotel, su playa y sus comidas, no se realizó más turismo y para finalizar este día se disfrutó de un hermoso atardecer de esta solitaria, pero espectacular playa privada.

Dejo a continuación los WayPoints de los sitios que visité por si a alguna persona con GPS le interesan o le sirven para andar de turismo en Santa Marta

http://goo.gl/qzXe6

Recomendaciones durante la estadía en Santa Marta

- A los toures de un día completo, es muy buena idea llevar almuerzo; pues, si lo compra en el sitio puede ser muy costoso o puede no encontrar donde almorzar.
- Llevar siempre mucha agua, pues el calor puede estar entre 35 y 40 grados centígrados y la necesidad de agua se hace notar.
- Preguntar siempre antes de comprar cualquier cosa o entrar a un sitio ¿cuánto vale?
- Tratar de ser amables con los comerciantes locales y después de preguntar el valor, tratar de negociar a un precio justo para ambos.
- Llevar todo lo relevante para los paseos en la playa, muy recomendados lo zapaticos para la playa, esos que son como de tela muy delgada por encima y una suela de caucho muy delgada.  Muy importante ya que en ocasiones el calor es tanto que no se puede caminar en la arena; además que, estos zapatos son anfibios pues sirven para el agua y tierra entonces se evita uno estar cargando zapatos para cada terreno.


contador de visitas
contador visitas


Viaje en Moto Medellín - Santa Marta - Cartagena - Medellín


Este relato lo dividiré en varias entradas del blog, la primer entrada consistirá en una narración del viaje de ida y vuelta, en la segunda entrada hablaré de mi estadía en Santa Marta y en la tercer y última hablaré de mi estadía en Cartagena.  Ahora sí, comencemos con el viaje.

Medellín – Santa Marta (por Puerto Berrio)

Aprovechando que los planetas se alinearon de un momento a otro y que logré arañar cinco diitas de vacaciones; ya que, en el trabajo las cosas se pondrán “muy interesantes” en los meses venideros y que las vacaciones se verán embolatadas, me entusiasmé y me decidí realizar un viaje a la costa atlántica de nuestro país.  Luego de deliberar cronograma y demás, casualmente un muy buen amigo mio también tenía ese mismo viaje y con un cronograma muy similar, el cual consistía en ir a Santa Marta unos días y posteriormente Cartagena otros.  Una vez definido los destinos, ¿por dónde nos vamos?, después de indagar, preguntar y demás definimos transitar hasta Santa Marta por Puerto Berrio, pues aunque son unos kilómetros mas que por Caucasia, las condiciones de la carretera permitiría que se cubriera la distancia en menos tiempo y de una manera mas descansada, sin tener que pasar por mucha población; de igual manera, decidimos iniciar nuestra partida un día sábado y retornar al domingo de la semana siguiente, aprovechando que el lunes del fin de semana de llegada es festivo y en este se podía descansar, lo consiguiente a definir era la hora de partida, un tanto difícil; pues, habían actividades académicas que cumplir ese mismo sábado pero bueno, finalmente y sin dar mucho rodeo salimos el sábado a las 11:07 de la mañana con las motos armadas y ya iniciando rodaje.  ¡Que problema salir de Medellín! A las 12:00 estábamos pasando por la estación Niquía del metro, casi una hora atravesando la ciudad, increíble pues con todo el billete que ha recogido Medellín a punta de fotomultas es hora de hacer realidad el sueño de Luis Pérez, un segundo piso de calzada para ver si algún día se podrá transitar de forma decente por Medellín.

Ya una vez en carretera nos dirigimos en primer instancia hacia Puerto Berrio, el cual se convertiría en uno de los hitos del Paseo; ya que, el viaje hasta esta locación Antioqueña es algo tortuoso por la cantidad de curvas que tiene (como raro en Antioquia) y el tiempo que demora en llegar allí; pues, estimábamos que de ese punto en adelante, podríamos rodar a una velocidad decente, por este motivo Puerto Berrio era nuestra moral.  Antes de Puerto Berrio, encontramos a Cisneros, a este pueblo llegamos a las 13:10, esto quiere decir que de Niquía a Cisneros fue casi una hora.  Allí almorzamos en el restaurante XXXXX, el cual nos sorprendió pues, su atención al comensal nunca la vi en ningún otro sitio; pues, tenía un kit completo de salud oral para uso de los clientes, algo muy necesario para aquellos que como nosotros viajamos y nos gusta tener un aliento fresco después del alimento, especialmente cuando no se sabe donde será la siguiente parada.  Una vez finalizado el almuerzo arrancamos nuevamente rumbo a Puerto Berrio, acá aprovecho para exaltar a Invías; ya que, justo el día anterior consulté su página Web en donde hacían mención de variado paso restringido en esta vía, los cuales fueron validados durante nuestro trayecto haciéndose efectivos en el camino, esta consulta previa nos permitió transitar con cierta cautela en los tramos informados en dicho portal.  Hora y media después de salir de Cisneros llegamos a Puerto Berrio, parada de hidratación y estiramiento de piernas; posterior a esto continuamos nuestro camino y pasamos el majestuoso puente que atraviesa el rio Magdalena y como por arte de magia comienzan a aparecer las carreteras medianamente decentes, rectas y muy bien señalizadas.




Paso Restringido
Amigo lector, en caso que esté leyendo estas líneas como referencia para su viaje, le recomiendo en gran medida que aunque después de Puerto Berrio la carretera es recta y en un aparente buen estado, por favor maneje la ansiedad y calme su espíritu de Juan Pablo Montoya; pues, hasta Puerto Araujo la carretera presenta no huecos, son mas bien zanjas que atraviesan la calle de lado a lado, muchos de los cuales se ven ya es cuando prácticamente no hay nada que hacer, ya que estas zanjas (no exagero) son parecidas a las zanjas que hay por la vía Caucasia en la cual siempre ve uno personas rellenando (o quitando el relleno, dependerá del momento en que lo vea) la zanja, solo que en estas vías no hay quien rellene estos precipios; por tal motivo una anormalidad del asfalto de esas tomada a 150 km/h muy seguramente lo llevará a conocer al creador antes de lo que usted pensó, junto con los que vayan acompañándolo en su vehículo.  Al momento de escribir estas líneas, puedo decir que de Puerto Araujo en adelante la vía mejora notablemente presentando uno que otro bache (que podríamos decir que es normal) pero ya es transitable de manera mas predecible.  En general antes de viajar por esta vía recomiendo enormemente realizar una muy buena revisión de su vehículo; pues, un imperfecto que ocasione que este no camine lo llevará a recordar esta advertencia; ya que, la vía es exageradamente sola y deshabitada, pueden pasar muchos kilómetros en donde no ve usted un rancho, vivienda o cristiano caminando por esas vías; así mismo, la cantidad de vehículos que transitan por esa vía es notablemente inferior al volumen de vehículos que viajan por la vía de Caucasia.

Otra situación a tener muy presente es la policía de carretera; pues, realmente lo que narro a continuación es algo que me cuestiona mucho y es que este brazo de la ley monta sus sitios de retenes para poner su camarita con el radar y así cazar de manera despiadada al conductor que exceda los 90 km/h; así que, si planea transitar por estas vías tenga mucha precaución por este motivo y procure conseguir un detector de radares de manera previa o en su defecto no sobrepasar el límite de velocidad; porque de lo contrario, el presupuesto de su paseo se incrementará en unos cuantos cientos de miles.  Anteriormente indiqué que la cuestiono, es porque la carretera es muy sola y cuando me encontraba con esos conitos de la Policía es porque habían cinco de esos peludos buscando el almuerzo (el que lo entendió, lo entendió), montando y monitoreando la cámara de radar; pero podría asegurar que monte adentro no había ninguno de esos sujetos cuidando nuestra seguridad nacional.  Así mismo, brilló por su ausencia el ejército nacional, el cual ya no está en la vías efectivamente cuidándonos, como lo hacia en el gobierno anterior al presente.  Personalmente andar por esta carretera me pareció en cuanto a infraestructura muy buena, pues rara vez ve uno ese tipo de carretera en tan buen estado y con tan buena señalización, pero andaba normalmente con susto porque ya no veía a mi ejército en la vía, me daba temor en momento de mucha soledad encontrarme un reten de los duendes con botas la machita (el que lo entendió, lo entendió), o un reten de la policía con sus cámaras… el colmo temerle a los buenos y a los malos… jejeje.. pero bueno, así funcionan muchas cosas en el país del sagrado corazón.

Continuamos el camino, comiendo asfalto ¡de una manera!, pues las vías por esta región así lo permiten, ya con el indicador de mi moto en el último quinto llegamos después de 371 Kms a la estación de servicios de Dagotá, aquí repostamos combustible (aceptan tarjetas de crédito), hidratamos el cuerpo deshidratado, se hizo del uno y continuamos nuestro camino.  Siendo alrededor de las 19:30 logramos llegar a la población de San Alberto  - Cesar, esta población nos ubica a casi exactamente la mitad del camino en kilómetros para llegar a Santa Marta.  En todo el parque de San Alberto se ubica el hotel Belyferwis (nombre muy sofisticado para su ubicación jeje), el cual por módicos  $40.000 la habitación nos dotó de un sitio donde pasar la noche con aire acondicionado y baño privado, igual solo estaríamos 12 horas; ya que, al día siguientes a las 07:30 estábamos de nuevo sobre las motos iniciando camino con la brújula apuntando al Norte.


Rectas casi infinitas
Casi dos horas después de iniciar el recorrido del día Domingo llegamos a la población de Pelaya, allí desayunamos en un restaurante llamado SHANICOLLE con coordenadas N8.69225 W73.66459 un huevito super bueno con chocolatico, muy posiblemente  hasta dentro de una semana el último vestigio paisa en cuanto a alimentación se refiere; justo en este punto se comenzó a vivir el ambiente costeño en donde pude visualizar como de manera descomplicada una señora caminando con su seno por fuera, al mismo tiempo amamantaba a su infante, el cual tomaba con un brazo mientras el otro brazo lo movía al son de su caminar, justo en ese momento me dije a mi mismo… ¡oficialmente, estoy en la costa!.  Luego de disfrutar de un buen desayuno que duró hora y cuarto, decidimos continuar con nuestro viaje hacia las costas del Atlántico.  En Bosconia fue necesario parar nuevamente a repostar combustible y de ahí continuamos nuestro camino.



Después de rodar otras cuantas horas, se refuerza la siempre amable actitud costeña, al de vez en cuando realizar una prevé parada de segundos para preguntar:

- Amigo Buenas tardes ¿Santa Marta por dónde?
- Heche, ¡dele que por ahí va bien!

Esta respuesta estaba llena mas que de palabras, pues se sentía una hospitalidad importante mientras las pronunciaba, lo cual me llenaba de confianza y felicidad al mejorar mis expectativas con los habitantes de la población que me disponía a visitar.

Aprovecho nuevamente para exaltar la labor de la autoridad encargada de mantener el estado de esta carretera; pues su señalización es excelente, cuando dicen que hay problemas en la vía a 500 metros; en efecto, 500 metros exactos después está el imperfecto, súper bien señalizadas a nivel del asfalto, eso si le falta un poquito mas de señales informativas en cuanto a distancias a pueblos o ciudades, pero en general carreteras como estas muy poco he recorrido.



Continuando en la carretera, en el horizonte comienzo a visualizar nuevamente montañas (nos las veía desde Puerto Berrio), en ese momento pensé debemos estar muy cerca de Santa Marta, comienzan las curvas amplias en el camino, curva a la derecha, curva a la izquierda…. Curva a la derecha….. curva a la izquierda, cuando de pronto pam… se ve en el horizonte el mar en el cual flotan buques cargueros… ¡que bonita escena!, justo en ese momento piensa uno que el tiempo de viaje en la moto se ha justificado con esa vista tan hermosa.  Pasados unos quince minutos de esa experiencia, me separo de mi compañero que iba vía a la Guajira, mientras yo continúo camino al Rodadero, luego de una pequeña extraviada buscando el hotel, llegue a las 15:20 del día domingo, finalizando así un exitoso viaje; el cual, desde Medellín nos tomó 887 kms y 13 Horas efectivas de viaje (el resto fue tanquiando, durmiendo, comiendo o estirando las piernas)



Estadísticas del Viaje

Fecha Hora Descripción
Sábado 11:07 Salida de Medellín
Sábado 13:10 Almuerzo en Cisneros
Sábado 14:00 Finaliza almuerzo en cisnero y se inicia la rodada
Sábado 15:35 Parada estirar piernas Puerto Berrio
Sábado 15:55 Se continua la marcha desde Puerto Berrio
Sábado 19:30 Pernoctar en San Alberto
Domingo 07:30 Salida de San Alberto
Domingo 09:15 Inicia Desayuno en Pelaya
Domingo 10:25 Finaliza desayuno y se continúa rodando
Domingo 12:00 Estirar pies
Domingo 12:20 Finaliza estirar pies y continua rodando
Domingo 15:20 Llegada al hotel

Estos tiempos, entregan un tiempo efectivo de rodada, unas 13 horas aproximadamente


Viaje Santa Marta - Cartagena


Terminado el tiempo de estancia en Santa Marta, mi próximo destino es Cartagena, no estaba en esta ciudad desde hace aproximadamente 20 años o quizás mas, como quien dice estaría visitando casi que por vez primera dicha ciudad.  Antes de iniciar el viaje, pues lo que haría todo buen cristiano fue preguntar a una persona a la cual ya le tenía algo de confianza

- ¿Hombre, a cuanto queda Cartagena de acá?
- Mas o menos unas tres o cuatro horas

Esto concordaba mas o menos con lo que calculaba, pues según mi estado del arte, de Santa Marta a Cartagena había un aproximado de 240 kms y es aproximadamente el tiempo que toma uno en llegar, adicionalmente le sumé el comentario de mi compañero de viaje, el cual se dirigió a Cartagena un día antes y me informó que se tiró unas cinco horas, pero que su principal retraso fue el paso entre Cienaga y Barranquilla en donde las fuertes corrientes de viento lo obligaron a transitar a una velocidad de aproximadamente 50 km/h.

Bueno, no siendo mas inicié mi viaje hacia Cartagena a las 09:20 y pues como siempre, estas carreteras en muy buen estado y con unas rectas que a la distancia se ven infinitas; pero a diferencia de la carretera de Puerto Berrio a Santa Marta, esta carretera ya tenía en ciertas partes del trayecto un poco mas de poblaciones, las cuales por obvias razones obligan a disminuir la velocidad.  La gran mayoría de esta carretera, cuenta con una vista hermosa; pues, es casi que paralela al mar durante diría yo un 70% del trayecto.

Antes de llegar a la población de Cienaga, comencé a sentir las corrientes de aire que posiblemente fueron las que afectaron el desplazamiento de mi compañero el día anterior, pensaría que mi ventaja es que viajaba durante la mañana donde los vientos posiblemente hayan sido de menor intensidad; comparados con los que enfrentó mi compañero, los cuales posiblemente fueron mas fuertes; pues él, transitó fue al finalizar la tarde por ese sitio.

En efecto, de la población de Cienaga a Barranquilla comienzo a percibir fuertes corrientes de vientos, los cuales afectaban notablemente la trayectoria de la moto desviándola incluso hacia el carril opuesto, esto me obligaba a conducir con la moto inclinada (como haciendo una curva infinita) en contra de la dirección del viento, con el propósito de contrarrestar las fuerzas laterales ejercidas por el viento, tanto fueron estas ráfagas que mi copilto en varias ocasiones me indicaba que la moto tenía vibraciones anormales (analizando, encontraba que eran generados por los vórtices de viento de los carros de adelante, sumados a las corrientes laterales).  A lo largo de este trayecto se comienzan a visualizar letreros advirtiendo sobre el manejo con precaución; pues las corrientes de vientos son muy fuertes, estos avisos indican entonces que es un fenómeno natural muy común en esta zona y por lo tanto debe tenerse presente para este viaje.  De igual manera esta parte del camino me pareció exageradamente sola y recomiendo a cualquiera que lea estas líneas para referenciamiento de su viaje que tenga previstos teléfonos de ayuda en caso de un imperfecto mecánico; pues, una varada del vehículo en esta zona, no se la deseo a nadie; primero, por lo deshabitada de la vía y segundo por el infernal calor de 40 grados centígrados que hace allí; ahora imagine la escena, usted al lado de su vehículo descompuesto, tratando de buscar ayuda y sudando como langosta en olla por ese calor infernal y si no tiene con que hidratarse…. ¡vaya recordando los capítulos que haya visto de A Prueba de Todo!.

Luego de pasar esta hermosa zona del camino, llegamos a la ciudad de Barranquilla, primer vez que la conocía, pues en mi vida había estado en magna ciudad.  Ciudad muy típica de la costa, con su misma infraestructura y amabilidad costeña, en donde sus habitantes de la manera más amable regalan las indicaciones respectivas para continuar con el camino sin desvío alguno; incluso, en un punto en donde la carretera dejó de existir (literalmente, como que hubieran quitado el resto del pavimente de ese punto en adelante), habitantes de esta ciudad en sus motos nos guiaban por el camino alterno hasta volver a la ruta que nos dirigiría a Cartagena.  El paso por esta congestionada y calorosa ciudad nos tomó aproximadamente 40 minutos, en donde incluyó, justo entrando a la ciudad la detención en un reten de la policía de carreteras en donde ven el tipo de moto y comienzan a pedir, pase, matricula, certificado de soltería, certificado que soy antioqueño, etc, etc, buscando (desde mi mente mal pensada como ciudadano) el almuerzo, eso si mientras buscaban la caída yo con la chaqueta negra, casco y calor de 40 grados no hacia si no sudar como un verraco.

- Señor,  ¿hace cuanto está en la ciudad? (notése que venía con mi pinta de viaje, chaquetas, cascos, intercom, alforjas llenas y puestas en la moto, guantes, etc; así mismo fue en la entrada de la ciudad por donde se llega de Santa Marta)
- Hace cinco minutos caballero.
- ¿De donde vienen?
- De Santa Marta
- Yo a usted lo paré ayer
- Para nada caballero
- ¿Hace cuanto está en la ciudad?
- Hace diez minutos
- ¿Para dónde va?
- Me dirijo a Cartagena

Mientras esto ocurre el otro compañero esta abriendo todos los papeles que me solicitó de la moto de una manera tal que parecía que en lugar de documentos hubieran dulces.

- Y ¿de donde son?
- Caballero, somos de la ciudad de Medellín
- ¿seguro que ayer no lo paramos?
- Si señor, seguro que no fue a mi
- ¿Hace cuanto que está en la ciudad?
- Hace quince minutos.

Mientras esto ocurría, en mi mente pensaba  de que se me podían pegar para hacerme el respectivo cheque y lo único que se me ocurría era algún tipo de restricción por parrillero y justo en este punto  comenzó a subir el flujo de sudor que salía de mis poros, pues de existir una restricción de este tipo sospechaba que podría haber desde sanción económica hasta inmovilización de la moto; para tratar de minimizar el impacto noté que había un agente de Bogotá y comencé a departir con el hombre, saludo va, saludo viene, ¿hace cuanto está usted en la fuerza pública?, ¿Cómo resultó usted de Bogotá a acá en este infierno?,

- Y esa moto muy bacana, me decía el hombre
- Si un torito.. muy buen vehículo
- Y ¿corre mucho?
- Pues la verdad solo la he acelerado hasta 90 km/h, pero el velocímetro muestra mas.
- A que bien, pero muy buena moto. y ¿usted sabe como llego a Bogotá?
- Si claro viejo. Justo en este punto, recordé mi viaje a Boyacá y Cundinamarca entonces le mostré todas las posibles rutas para viajar por tierra.

En apariencia el hombre recibió un traslado relámpago y estaba tan nuevo en Barranquilla que aún no sabia como llegar de nuevo a su tierra; pero eso si, las indicaciones se le dieron.

De igual manera mi acompañante también respondía de manera muy amable las preguntas que le realizaban previa y post sonrisa.  Luego de un tiempito allí, me entregan ttooooddoos los papeles que me pidieron y

- Caballero que tenga usted un muy buen viaje.
- Muchas gracias

Acto seguido, tomo mis documentos, pa’ la billetera, gasolina a los pistones y continuación a Cartagena.  Una vez logramos salir de esta congestionada ciudad, una hora y veinte después aproximadamente llegamos a Cartagena, la entrada fue por el sector de Bocagrande junto al mar (como había sido por todo el camino) y a lo lejos, me sorprendí como Cartagena desde la distancia (al menos Bocagrande) podría confundirse con un Miami (aunque solo conozco Miami por CSI), pues los edificios de apartamentos y hoteles la hacen monumental.  Entrando a la ciudad, la misma pregunta del camino

- Amigo… ¿cómo llego a Bocagrande?
- Dele derecho que ya está que llega.

Luego de unas cuantas fotos entrando, logramos ubicarnos en esta parte de la ciudad, encontramos nuestro hotel y a continuar el paseo.

Entrando a Cartagena

Entrando a Cartagena, mas cerquita

A la recepción del hotel Toledo (una descripción de nuestra estadía en dicho hotel  http://goo.gl/6XuX6) llegamos a las 12:40, si tenemos en cuenta 40 minutos perdidos por el paso en Barranquilla, quiere decir que nos demoramos en nuestro recorrido aproximadamente 2 horas y cuarenta minutos de tiempo efectivo, teniendo en cuenta el paso por Barranquilla y el tiempo en el reten de la policita fue una tres horas, el cual fue el mismo tiempo que nos habían dicho desde Santa Marta.  Con esto 228 Kilómetros después (por odómetro) damos como cumplido un nuevo trayecto de manera exitosa y satisfactoria.

Ahora si… ¡Cartagena de Indias… heme acá!

Cartagena - Medellín

El regreso a Medellín, como en muchas ocasiones implica que la finalización del paseo y por lo tanto la diversión se acabó…. Pero bueno, la vida continúa.

Después de montar alforjas, tanquear e hidratarnos, iniciamos rodada a las 12:00, salir de esta congestionadísima y calurosa ciudad nos tomó 45 minutos; o sea que, realmente iniciamos nuestro trayecto en carretera a las 12:45, esta vez nuestra brújula apuntaba rumbo al sur (Medellín). 

Para nuestra sorpresa, encontramos que estábamos mal acostumbrados, pues la carretera tenía un muy mal estado, mucho hueco, e incluso un trayecto entre Cartagena y Sincelejo de aproximadamente 10 Kilómetros estaba sin asfalto (destapada), que tortura pasar por este camino; pues este destapado también tenía mucho hueco y el problema es que por el contraste los huecos y zanjas no se visualizaban muy bien que digamos desde la moto, esta situación me vio en la obligación de manejar en los calapies para así poder visualizar los huecos a tiempo y trazar mi ruta con anticipación. 









Por algún motivo de tiempo-espacio noté que el viaje no fue tan pesado (quizás porque estábamos más tranquilos y sin querer llegar a tirar mar); siendo aproximadamente las 17:00 llegamos a la entrada de Sincelejo, donde fue parada técnica a cargar y descargar líquidos de nuestras humanidades; así mismo, se logró estirar piernas y realizar un seguimiento a la ruta recorrida y planear lo que faltaba por recorrer, con base a ese estimado notamos que para llegar a nuestra meta que era Caucasia aún nos faltaba más o menos unas 3 horas; lo cual, realmente no me llamaba mucho la atención porque, personalmente no me gusta viajar mucho sin luz del sol. 

Bueno finalizada la parada técnica, continuamos con nuestro camino a las 17:30 rumbo a Caucasia, después de un tiempo llegamos a Planeta Rica y recordé que un amigo me recomendó un sitio para pernoctar; este sitio se llama Puerta del Sol, desde la entrada de Planeta Rica el GPS mostró 10 Kilómetros hacia el sur, así que iniciamos recorrido sin esperar más tiempo y en efecto 10 km después Vía Planeta Rica - Caucasia encontramos a Puerta del Sol tipo 19:40, el sitio estaba más solo que Judas el día del amigo, sin personas allí durmiendo o disfrutando de las instalaciones; sito bonito, con restaurante y toda la cosa, hablamos con don Jorge, el administrador del sitio pero fue imposible llegar a una negociación, pues hablamos con el hombre y le indicábamos que llegábamos de pasear, mas pelados que culo de muñeca, ya era de noche que nos colaborar; pero no nos quiso rebajar las 12 horas de estadía de $150.000 por cada dos personas, lo cual fue demasiado alto para nuestro ya corto presupuesto, aun no entiendo porque si para ese momento en este sitio como indiqué anteriormente no faltaba si no el espanto; afortunadamente, mi compañero de viaje en una salida anterior conoció un sitio 50 kilómetros adelante llamado el Chamanal, en estas carreteras nos daba un tiempo estimado de llegada de media hora y pues evaluados los riesgos del viaje nocturno, decidimos  emprender camino hacia este sitio el cual se inició a las 20:00.  Media hora más tarde (que buen cálculo, ya casi todos unos expertos) encontramos a mano izquierda el hotel Chambacu, si van con compañía femenina no cercana, les recomiendo que si desean pernoctar en este sitio, tengan mucha precaución; porque, solo unos metros antes del hotel el  Chambacu , está el motel el  Chambacu; así que, si giran a la izquierda donde no es, se pueden hacer acreedores a una cachetada por el mal entendido.  Este hotel es altamente recomendado para aquellos que al igual que nosotros realizamos estos viajes en dos días.


Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

La amabilidad del staff del hotel fue excelsa, pues a pesar que cuando llegamos al sitio el restaurante estaba cerrado, las personas que estaban atendiendo allí muy amablemente nos apoyaron con una cena ligera, la cual calmó el hambre de este viaje de seis horas y media, adicionalmente logramos un muy buen acuerdo para las 12 horas de sueño que venían por delante cobrándonos $40.000 por un cuarto con ventilador; pero, por un precio un poquitín mayor se podría disfrutar de aire acondicionado, lo cual consideramos un precio justo, de igual manera el sitio cuenta con piscina y unas instalaciones amplias, en las cuales junto con sus 150 msnm se puede tener una muy buena sensación de campo, como la que muy rara vez se puede sentir en la ciudad, como lo mencioné anteriormente sitio muy recomendado; además, los 4 kilómetros que lo separan de Caucasia permiten que pueda uno ir a esta población por algún implemento o alimento que uno requiera para o durante la corta estadía en este sitio.

El que en algún momento considere este como su sitio de parada, con gusto le dejo las coordenadas para su GPS y son:

N8.01070
W75.24780

El día domingo, ya con las motos equipadas y encendidas iniciamos salida a Medellín cerca de las 10:30 de la mañana y unos diez minutos después pasamos por Caucasia y en esta ciudad repostamos combustible para los 380 Kms faltantes para llegar a Medellín, una vez los tanques llenos continuamos con nuestro camino; pero, poco tiempo después fue inevitable parar en la quesera que hay en el pueblo de el Jardín, esta quesera, cuando logra uno pasar en el momento preciso, puede uno degustar, comer y comprar quesos recién hechos rellenos de bocadillo, super exquisitos y si se tiene la oportunidad al comprar uno de los bloques de queso mozarela que allí venden se pueden hacer unos sanduches súper buenos con este queso estirando casi hasta el infinito.

Luego de “mecatiar” y comprar algo pequeño pa’ la casa continuamos nuestro rodar, parada de veinte minutos a las 12:30 en Puerto Valdivia para estirar pies e hidratación; ahora si señores, volvemos a las carreteras estrechas, montañas y curvas, comenzamos entonces el ascenso, el cual gracias a nuestras máquinas rindió bastante, haciendo que llegáramos a Santa Rosa de Osos a comer pandequeso a las 14:45; luego de casi una hora de hablar y después de una semana de comer nuestros primeros alimentos en tierras antioqueñas iniciamos el descenso a Medellín a un paso muy suave y finalmente a las 17:00 estábamos ya en casa apagando la máquina y dando gracias a Dios por tan lindo paseo y el poder llegar a casa sanos y salvos.

Estadísticas del Viaje

Fecha
Hora
Descripción
Sábado
14:00
Salida de Cartagena
Sábado
17:00
Parada técnica en Sincelejo
Sábado
17:30
Finaliza para técnica en Sincelejo
Sábado
19:40
Parada a negociar en Puerta del Sol
Sábado
20:00
Continuación de camino a Caucasia
Sábado
20:35
Llegada a hotel Chambacu
Domingo
10:30
Salida del Chambacu
Domingo
10:45
Inicia parada en Caucasia para combustible
Domingo
10:55
Finaliza parada en Caucasia para combustible
Domingo
11:20
Parada en quesera
Domingo
11:30
Finaliza parada en quesera
Domingo
12:30
Parada técnica en Puerto Valdivia
Domingo
12:50
Finaliza parada técnica de Puerto Valdivia
Domingo
14:45
Inicia parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
15:45
Finaliza parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
17:00
Llegada a Medellín

Tiempo efectivo rodando en carretera : 10.5 Horas
Distancia por odómetro: 668 Kilómetros


contador de visitas

contador visitas

jueves, 26 de abril de 2012

Avistamiento de Ballenas en Buenaventura (Juanchaco)

En Agosto de 2011, decidí cumplir otro de mis pendientes antes de morir y este es conocer las ballenas jorobadas en nuestro país Colombia.  Uno muchas veces ve los documentales en Discovery Channel y se sorprende, pero en muchas ocasiones no nos damos cuenta que en nuestro país es fácil ver en persona lo que se observa en un documental.

La primer decisión difícil para tomar fue ¿Dónde conocer la Ballenitas? ¿En que parte de las múltiples ofertas que ofrece el pacífico se puede ir a verlas?, finalmente decidí dirigirme hacia Buenaventura; ya que, el invierno que azotaba nuestro país en esa época hacia imposible el transitar con seguridad vial las carreteras, por tal motivo la carretera que lleva de Medellín a el Valle del Cauca generaba un alto porcentaje de confiabilidad; Nuquí la deseché pues ir en carretera imposible y en avión, hay que ser rico para ir, pues esos pasajes por menos de una hora de vuelo en un avión pequeño, me parecen exageradamente costos y si a eso le sumamos las cabañas y demás arandelas se vuelve un paseo exageradamente costos y ahí sí como dicen muchos “pasear en Colombia es muy costoso”.

Se compraron los tiquetes  con dos días de anticipación en  flota Flota Magdalena; pues, para ese momento la flota S24 que era un poco más económica no vendía con días de anterioridad debido a que no poseen un sistema de información computarizada.  El problema con estas flotas es que el único puente festivo que hay en Agosto; es el propio para ir a ver la Ballenas, ya que estas circulan desde Junio a Noviembre por la aguas del Pacífico, siendo Agosto el mes de mayor afluencia de estos mamíferos y realmente me dio temor ir el mismo día de iniciar el viaje a comprar el tiquete y que ya se hubieran agotado, fue este el motivo que me llevó a hacerle la cacería a la apertura de tiquetes en Flota Magdalena y sumado a que solo viaja un bus en todo el día en cada flota, ¡no hay muchas opciones que digamos!.

Se llegó el Viernes y si señores que a las 20:00 se inició el viaje hacia Buenaventura en bus, en un supuesto viaje de nueve horas; pero, falso de toda falsedad, no sé porque motivo el viaje tardó 11 horas después que a todo el que le preguntaba me decía que 9 horas.  Adicionalmente cuando viajo con mi AKT en carretera y ve uno por el retrovisor un bus de esos de transporte de pasajeros intermunicipales grandes bonitos (como en el que yo viajaba en ese momento), hago una fuerza porque esos berracos andan arriao’s  y lo ponen a uno a tragar hollín cuando pasan dejando su vórtice de aire desequilibrante a mas de 100 km/h; pero, cuando veo en mi GPS dentro de este bus que la velocidad promedio era de 80 Km/h, me sentí feliz por mi seguridad y triste al darme cuenta que a mi me toca cuando estoy en la moto son los que andan al “soco” (tristeza no, mas bien una rabiecita interna) generando esa sensación de inseguridad para el motociclista.

Al sábado en la mañana, llegamos a la terminal de buses de Buenaventura y lo primero que hice fue desplazarme hacia las flotas que van a Medellín a buscar el tiquete para el día Lunes festivo en la noche (nuevamente, solo sale un bus en todo el día); pero, estos informan que la venta se inicia el día Lunes, ya me dio un poco de pánico, pues no me imaginaba varado en Buenaventura por tiquete, sabiendo que al Martes había que ir a trabajar; pero bueno, finalmente me relajé y a “a la mano de Dios”.

Posteriormente nos dirigimos al muelle turístico, al cual gracias al GPS y al preguntar nos dimos cuenta que era relativamente cerca de la terminal de transportes y pudimos llegar caminando, es increíble como los habitantes de esta ciudad están en apariencia, siendo educados para guiar y atender al turista, pues todos al ver nuestras pintas de Edgar Vivar con la cámara fotográfica en variado capítulo del Chapulín colorado sin que tuviéramos que preguntar decían, “¡el muelle turístico por allá!.  En la entrada del muelle hay un supermercado, donde ingresé y compré agüita y una parbita pa’ la gorobeta y así legalizar el desayunito.  Posterior a esto,  nos dirigimos al muelle a reclamar nuestro pasaje en lancha, el cual venía incluido en el pago que se hizo al hotel; esto me pareció súper bien organizado, llega uno a la ventana, muestra el recibo de pago, indica uno el hotel al cual va y le entregan a uno su tiquete de lancha, acto seguido pasa uno por una fila, mas bien larguita en donde se hace un poco desesperante debido a que hay un puesto de la policía que lo obliga a uno a abrir la maletica para “revisar” que no hayan cosas ilegales en los equipajes de los viajeros. Mientras hacia la fila me pareció muy extraño que había variado barco en zona seca de la playa y preguntando me indican que es la marea que estaba baja… gguuuaauu… primer vez en mi vida que veía el fenómeno de la marea, pues siempre que viajaba al mar este nunca se movió.

Marea Baja

Una vez acomodados como salchichas en la lancha arrancamos rumbo al occidente buscando Juanchaco, en esta lancha rápida el GPS mostraba una velocidad de unos 60 km/h y nos demoramos desde Buenaventura a Juanchaco 40 minutos (no recuerdo en mi vida haber recorrido tanto tiempo en una lancha).  Durante estos 40 minutos se aprecia mucho paisaje bonito y salvaje, viendo el recorrido que muestra el GPS, por fin entendí donde quedaba Juanchaco, pues durante mi estado del arte nunca pude ubicarlo correctamente en un mapa.  Llegamos y al bajar de la lancha me doy cuenta que Juanchaco es un corregimiento alejado de mucha civilización y me sorprendió que hubiese tanta gente allí viviendo e inclusive una base de la fuerza aérea colombiana.  Una vez allí tocó contratar una moto (tercer transporte para llegar al hotel), la cual en un recorrido de aproximadamente 20 minutos nos dejó a la entrada del hotel Bahía del Sol el cual queda en Ladrilleros (es como un sub-barrio de la región).

El hotel Bahía del Sol, es un hotel que aunque rodeado de personas y otras pequeñas edificaciones, se encuentra al lado de la pista que mencioné anteriormente, la verdad no se ni como hicieron para llevar los materiales hasta allá para construir dicho hotel, pues eso si queda es lejísimos; su construcción es básicamente en madera, consta de dos plantas muy bien distribuidas y está pintado con los colores que indican a kilómetros que el hotel es parte activa de Colombia.  Este hotel incluía los tres golpes (tres comidas) y pues si, llegamos a almorzar y yo de una a buscar el mar, preguntando preguntando llego “a la playa” ¿Cuál playa?, ¡no había!, era una especie de acantilado en el cual rompía el mar de una manera brutal y volviendo a preguntar me dicen que la marea bajaba a las 16:00 y que a esa hora si había playa, bueno, con ganas de mar no me quería quedar y me fui a buscar la playa donde nos dejó la lancha, allí “tiré charco” hasta bien entrada la tarde mas bien hasta casi noche, luego regresé al hotel comí, me bañé, me recosté un momentico y con el cansancio del viaje y del mar, caí como roca hasta el otro día.

Playa Cerca al Hotel (Con Marea Alta)

Playa de Juanchaco
El Domingo fue brutal, pues tocaba maximizar el tiempo con la finalidad de disfrutar lo más posible en el menor tiempo.  Lo primero a lo que vinimos, a ver Ballenas pues si señores que muy madrugados, nos fuimos al muelle de Juanchaco y allí en lo que parecía una plaza de subastas (por la cantidad de gente), vendían la boletica para montar la lancha y salir en búsqueda de aquellos mamíferos, pagamos $20.000 por cabeza y nuevamente como salchichas en la lancha y después de cinco minutos a todo “vapor” llegamos al sitio de avistamiento; estratégicamente me había hecho en la proa de la lancha previendo que ningún peludo me fuera a estropear la vista delantera y por ahí derecho las foticos, luego de dar variada vuelta pum…. Sale el lomo de una ballena… ¡que emoción! Se ven inmensas al lado de la lancha, se siente uno pequeño a su lado y se da cuenta uno que de no ser por la lancha uno es un ser muy débil ante la naturaleza y que si por este animal fuera, con solo un coletazo voltea la lancha y puede si así lo deseara, acabar con todos los pasajeros a punta de coletazos; pero bueno, muy empeliculado, pues estos animalitos parecen no inmutarse por la presencia de las cuatro o cinco lanchas que pueden estar rodeándola, simplemente se relaja y ya.  En un momento comenzamos a ver saltos de una de las ballenas…. gggguuuaaauuu… cosa hermosa.. muy fotogénica ella se dejó retratar dando sus saltos y que belleza; luego de unos diez minutos… ¡bueno señores pa’l muelle!, se acabó la moneda :( y pues las fotos que alcanzamos a tomar y ya, definitivamente si es mero negocio, veinte lucas y como quince minutos incluyendo el tiempo de desplazamiento… pero bueno, muy afortunados que pudimos ver las ballenas y que nos saltaron y todo; ya que, uno paga es por tiempo, no por avistamiento así que uno puede pagar ir y no ver nada, para ese caso se perdieron veinte.. jejeje.


En el muelle comprando los tiquetes para el avistamiento





Posterior a esto el hotel nos regaló el viaje a Playa Chucheros, digo regaló con mucha satisfacción, pues fue una sorpresa ese fin de semana para los que estábamos hospedados; pero, desafortunadamente por el horario en que fuimos a ver las ballenas no coincidimos con el horario de la lancha comunitaria para los del hotel; sin embargo, luego de exponer nuestro caso y poner cara de ternero degollado a la administradora ella muy amablemente coordinó una lancha para nosotros, por lo tanto posterior a nuestro avistamiento;  al llegar al muelle hablamos con la persona designada, quien nos ensalchichó en otra lancha y rumbo a playa Chucheros, la cual es como a diez minutos en lancha desde el muelle de Juanchaco.  Una vez en la playa Chucheros, también llamada Johnny Cay del pacífico, nuevamente el hotel muy organizado nos entregó el almuerzo incluido en el pago de este, un pescado cocinado por esas negras de allá, hecho en leña, buenísimo.. uff, no hay nada como un pescado con su respectivo caldo cocinado en esas condiciones junto al mar, ¡excelente!.

Camino a playa Chucheros

Playa Chucheros - "Jhonny Cay del Pacífico"
Luego tuve la oportunidad del baño en la cascada de agua dulce, una cascada que llega directo a la playa, muy bonita por cierto y nunca vista por mis ojos, siempre veía era ríos desembocar en el mar, pero nunca en forma de cascada, allí se departió un rato con personas en su mayoría de la capital; pues, paisas ahora que lo pienso… mmmm.. no, solo nosotros; pero bueno, la idiosincrasia y la actitud de los vallunos hizo muy llevadera la estadía allí a parte que nos entendimos muy bien.  En esta cascada a media tarde llega la lancha por nosotros y de nuevo a Juanchaco, luego al hotel y allí la cena.  Luego de esto un buen baño decidimos ir a verificar como es la vida nocturna en esas tierras lejanas y pues que si señores, encontramos variada “discoteca”, ahí pegadito a la playa que no pude ver el sábado por la marea; pero, en esta ocasión de noche ya si había playa y bien grande jeje.. me causó mucha curiosidad dicho fenómeno como es de marcado en esta región.  En esta disco se tomaron unos cuantos “chorros” mientras se escuchaba del cantante en vivo; eso si, pura música salsa tal y como se podía esperar del valle del cauca; pero, como la salsa no es mi fuerte solo ver y beber, comenzó a llover y ahí si, como decía un amigo, el agua no es mierda,  pero se caga en todo y para el hotel a dormir.

El día lunes, desayunamos, piscinita, luego decidimos ir un ratico a un súper acantilado desde el cual se tiene una vista estupenda y ¡oh sorpresa! A cinco kilómetros de distancia se encontraba el sitio de avistamiento de las ballenas en lancha, por fortuna llevaba mis buenos binoculares y la vista desde allí súper y ¡gratis!, obviamente no se compara a verla desde la lancha pero igual puede uno verlas nuevamente con mas calma y sin el estrés de que “se va a acabar la moneda”.  Luego de esto, vuelta al hotel  almuerzo y agarramos nuestros corotos y decidimos partir al medio día; ya que, pensábamos ir al puerto de Buenaventura a ver los buques cargueros llegar a puerto y así contemplar sus grandes dimensiones.  Para lograr esto, luego de pedir la moto desde el hotel, llegamos nuevamente al puerto de Juanchaco allí nuevamente lancha hasta el puente turístico de Buenaventura; pero, en esta ocasión el gps no subió de 40 km/h, lo que causó que el viaje de regreso tomara una hora completa.

Vista de ballenas desde el acantilado

Para este viaje, les recomiendo no irse con la vestimenta full del viaje a sus respectivas ciudades, pues pensaría que por un defecto en el diseño de la lancha, sumado al oleaje en ese momento (que no era mucho) el mar se ensañó contra dos pasajeras mojándolas cada cinco minutos de ese viaje, de solo recordarlo me da mucha risa, pues parecía que le echaran baldados de agua desde el mar y como resultado, llegaron con su dominguero mojado y el maquillaje todo corrido.  Una vez llegamos al puerto turístico en bombas para la terminal y asegurar el tiquete del bus y si señores, que tuvimos acceso a un tiquete de bus en flota S26.  Luego a buscar el muelle de carga y pues con la mala noticia que este muelle no está abierto a turistas (no sabíamos), que triste, porque hubiéramos podido salir mas tardecito del hotel y disfrutar un poco mas de los parajes; pero bueno, a lo hecho pecho.  Nos fuimos a almorzar otro pescado en una plaza de mercado ahí en Buenaventura, que mero almuerzo, súper bueno y luego nos fuimos a un parque cercano del muelle y como par mochileros a dormir en el parque como hasta las 18:00 de ahí a la terminar a esperar hasta las 20:00 que saliera el bus para Medellín.  Durante la espera fue mucha la camándula que tiré para que nos fuera bien en el viaje, pues al otro día tocaba ir a camellar y como el viaje dura 11 horas y salimos a las 20:00 pues se llega a Medellín a las 07:00 y yo entro a las 07:30 a laborar jejee. Pero bueno, en conclusión llegué una hora tarde al trabajo y fue casi que prácticamente del bus a la ducha y luego a producir, ese Martes el descanso fue poco, pero la satisfacción y los recuerdos muy grandes.

No irse con la pinta dominguera en la lancha
Notas pos viaje:
- El avistamiento de ballenas es espectacular, muy recomendad ir a verlas
- Las personas del valle del Cauca, me parecieron súper amables y compaginamos muy bien
- En Juanchaco me pareció sorprendente como el medio principal de transporte para todo es la lancha, es como el automóvil en la ciudad.

contador de visitas
contador visitas

domingo, 15 de abril de 2012

Puente Festivo en la Hosteria de la Plaza Menor en Santafé de Antioquia

En cierto momento decidí irme a descansar un poco del ajetreado mundo de la ciudad y pensando, pensando se seleccionó Santafé de Antioquia como destino para descansar; posterior a la selección del punto geográfico, seguía la selección del lugar y pues he allí el problema; pues, en Santafé de Antioquia ya no hay arrimadero, todo vale un ojo de la cara y cuesta un billetal; pero bueno, después de ser consciente de lo anterior pensé ¡todos los sitios ya son al mismo precio entonces vamos a uno que esté como en la media! Y si señores que se decidió ir a la Hostería de la Plaza Menor muy cerca a la parte central de Santafé de Antioquia.

Lo primero que se hizo fue iniciar el viaje desde la ciudad de Medellín subiendo por robledo con el propósito de encontrar el famoso túnel de occidente, obra de ingeniería muy venerada por la gran mayoría de antioqueños.  Una vez en el túnel estuve agradecí nuevamente ser motociclista pues el peaje para ingresar a este túnel ya está rondando por encima de los diez mil pesos ($10.000) o sea que solo en túnel ida y vuelta serían más de $20.000.  Continuando por la ruta que prácticamente no tiene pierde, se llega a San Jerónimo y se aprecian todos los condominios que han construido a la entrada de este pueblo y muy poco tiempo después de seguir inyectando gasolina a los pistones de mi moto se llega a Santafé de Antioquia; luego de evidenciar el tiempo de salida desde Medellín hasta el momento de llegar al propio pueblo. noto que es hora y media de viaje; luego pensé, pues después de todo este túnel si redujo mucho el tiempo de viaje, ya que viajar por la antigua carretera, siempre es una opción, pero entiendo que la via está en pésimas condiciones y lo que si recuerdo es que el viaje es muchísimo más largo.

Luego de la anterior reflexión me acordé que estaba haciendo como hambre y pensé en irme a almorzar, decidí entonces entrar a almorzar al restaurante La Comedia, el cual queda muy cerca al hotel de mi destino.  La comedia es un muy buen sitio para almorzar; pues, es un sitio de personas tirando al tipo artistas, periodistas y filósofos de los cuales me sorprendió la cantidad de este tipo de personas que había en un solo lugar y más teniendo en cuenta que es en un pueblo y no en la ciudad.  Terminado el almuerzo, que fue algo así tipo como ejecutivo y de muy buen sabor por cierto, pedí la cuenta; acto seguido, recuerdo que un calambre en mi brazo izquierdo se manifestó, creo que fue el principio de un cardiaco al ver que el plato de un almuerzo estilo ejecutivo (recuerdo nuevamente que de muy buen sabor, eso  si) costó $14.000, pero bueno como dicen por ahí, tocó ponerle el pecho a la brisa, sacar el billete y pagar.  Luego de tener la barriga llena, me dirigí al hotel de la plaza menor, el cual casi no localizo pues el ancho de la entrada permite escasamente que pase un automóvil; igualmente, este ingreso se encuentra medio oculto en una callecita muy cerca a la iglesia de la plaza menor.

Iglesía cerca a la entrada de la Hosteria

Estando ya en el sitio, nos recibió la señorita de la recepcionista de manera muy amable, nos realizó el check in y nos asignó la habitación.  Acto seguido iniciamos el camino a la habitación, durante este momento se pudo apreciar lo bonito del hotel (y se reflexiona ¡con razón el precio!) pues tiene un diseño de una combinación de castillo y edificación antigua muy bonito eso sí, en donde las vigas horizontales que sostienen el segundo piso son de madera rústica dando un muy buen aspecto al sitio.  Yo si pude concluir que el hotel fue diseñado con mucho detalle.


Ya en la habitación encuentro que está igualmente decorada que el resto del hotel, la cual se ajusta a la perfección a la intensión del decorador. Posteriormente tengo la posibilidad de conocer una de las habitaciones más lujosas del sitio y pues quiero anotar que con el presupuesto y una ocasión especial paga ir a este hotel y a esta habitación en especial; pues, esta tiene un baño integrado al cuarto en donde un Jacuzzi en toda una esquina de la habitación le da un toque de lujo a la estadía.

Las instalaciones del hotel cuentan con Turco y Piscina lo cual hace que pueda uno refrescarse un poco del sofocante calor de los 600 msnm que tiene Santafé de Antioquia.  En la piscina durante los horarios establecidos para el baño siempre encontré personal del hotel donde con solo alzar la mano fui atendido y me llevaban el coctel, bebida o comida que deseara; pero, claro está que no es un Decameron All Inclusive y por lo tanto al final de la estadía me di cuenta del valor de esas alzaditas de mano :S.

Vista noctura desde la piscina hacia el hotel
La hora de los alimentos fuertes (los cuales si vienen incluidos en el valor de la habitación) es muy agradable; pues, el comedor vuelve y se compagina con la decoración del  hotel y sumado al buen sabor y preparación de los alimentos hacen muy agradable la ingesta de estos.

Finalmente, el tiempo de estadía en este maravilloso sitio fue muy corto y es tiempo de partir, pero no sin antes terminar de cancelar los consumos que se hicieron durante la estadía y preparar la moto para el viaje.

El retorno a Medellín se hizo en bombas de fuego, pues por esta nueva vía del túnel definitivamente si acortó muchísimo el tiempo entre Medellín y Santafé de Antioquia y Dios gracias hizo un muy bonito día para iniciar y culminar dicho viaje.

La verdad, recomiendo pudieran realizar un ahorro programado para visitar tanto el pueblo como este hotel;  pues, el lugar es muy apto para un merecido descanso y/o una celebración especial para una pareja tal como aniversario o similar, tanto por las instalaciones del hotel como por el servicio allí prestado y como el pueblo que por su aspecto colonial y buen clima ayuda a que el descanso tenga un muy buen complemento.

contador de visitas
contador visitas