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martes, 22 de mayo de 2012

Estadía en Hotel Toledo en Cartagena de Indias


Antes de llegar a Cartagena de Indias reservé una noche en el hotel Toledo.  Decidí quedarme en este hotel; ya que, basado en las averiguaciones que había hecho previamente encontré que este se encuentra a una cuadra del mar y sobre una de las avenidas principales de Cartagena (Avenida San Martin), en donde de igual manera se encuentran muy cerca algunos de los mejores restaurantes de Boca Grande y para mi sorpresa; es enfrente del hotel, en horas de la noche  donde se estacionan los cocheros (carruajes antiguos tirados por caballos) para hacer el viaje nocturno a la ciudad antigua de Cartagena, lo cual me ahorro tener que caminar a buscarlos.  Al llegar a la recepción del hotel Toledo a las 13:00 en mi primer día en Cartagena, fue para mi corta visita una fortuna poder encontrar a una asesora de turismo justo al lado de la recepción; ya que, debido a mi corto viaje posiblemente habría perdido la oportunidad de conocer tantas cosas al mismo tiempo como lo hice en el City Tour que es el nombre del tour que me ofreció la señorita de la agencia que opera en el hotel, el cual por un precio justo, ese mismo día y gracias a la ayuda de esta agencia a las 14:00 ya estaba subido en una Chiva (Bus tradicional sin ventanas de Colombia) dispuesto a conocer los sitios mas turísticos de Boca Grande.

Hotel Toledo desde la calle

Recepción Hotel Toledo

Salita de Espera Hotel Toledo

También me gustó mucho la amabilidad del personal que opera en el hotel, pues mi viaje hasta Cartagena lo hice en motocicleta y aunque el hotel no cuenta con parqueadero me permitieron guardar mi moto durante la estadía en una bodega de la parte trasera del hotel sin costo adicional, esta atención fue de mucha ayuda especialmente al momento de retirar la moto; pues, por sus dimensiones y peso en ocasiones es difícil manipularla en espacios reducidos, pero con la ayuda de los muchachos del hotel no fue gran problema ponerla de nuevo en la calle para continuar mi recorrido.

Ubicación del Hotel Toledo a una cuadra de la playa

Ubicación del Hotel Toledo a una cuadra de la playa

Una vez en la habitación encuentro un clima agradable proporcionado por el aire acondicionado el cual llega por rendijas de manera general a todas las habitaciones, lo cual desde mi perspectiva ayuda mucho a reducir el ruido que normalmente generan las unidades que ponen dentro de las habitaciones y durante la noche ayudó junto con un cansancio acumulado del día a tener un sueño placentero.  La habitación me pareció muy buena y contaba con neverita ejecutiva y minibar; así mismo, tenía su televisor y baño debidamente dotado con toallas y los implementos básicos de aseo.  Antes de mi partida del hotel noté que este tiene habitaciones para diferentes presupuestos; por ende, es muy importante que si se desea durante nuestra estadía la mejor infraestructura que nos puede prestar el hotel debe asumirse el costo que esto conlleva; ya que, la calidad en la infraestructura posiblemente decaiga en función del presupuesto.

Entradas a las habitaciones

Entrada a las habitaciones

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo con el Mini Bar

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo

Habitación del hotel Toledo

La noche en este hotel es muy placentera; ya que, justo a la entrada de este existe un restaurante y un barcito en donde puede uno cenar si lo desea y tomarse una cervecitas para rebajar un poquito el calor de esta parte del caribe; al mismo tiempo que, disfruta del paso de los turistas por esta avenida principal y de los carruajes tirados por caballos que se dirigen a la ciudad antigua.

Noche en el Toledo

Noche cerveciando en el Toledo

En el poco tiempo que estuve en el Toledo me hice amigo de un argentino que viajaba en su moto por toda América y se encontraba en Cartagena esperando a que se legalizara el ferri que llevaría su moto de Cartagena a Panamá.  En la mañana del segundo día de mi estadía en el comedor estaba hablando con él y pues la atención del personal del hotel no se hizo esperar; ya que, en variada ocasión de manera muy respetuosa y amable ofrecieron su servicio de restaurante para el desayuno, el cual rechacé debido a que ya tenía planes para desayunar por fuera del hotel, pero esta actitud me gustó porque implica que el personal si está pendiente de uno.

Restaurante del Hotel Toledo
Finalmente el día de mi partida en horas de la mañana me dirigía hacia un tour a las islas del rosario, para el momento de finalizar el tour y regresar al hotel el check out habría pasado por unas tres horas; pero, nuevamente de manera muy amable el personal del hotel, se ofreció para cuidar nuestras pertenencias durante el día, al igual que se ofrecieron que para nuestro retorno al iniciar el crepúsculo nos prestarían una ducha para refrescarnos e iniciar el retorno a casa.

Para culminar esta narrativa y para el que posea GPS, puede anotar las coordenadas para que de esta manera llegue por vez primera de manera directa sin pérdida alguna gracias a este instrumento tecnológico, las coordenadas son:

N10.40103
W75.55715

Si quieren ver un videito de mi autoria del hotel, pueden hacerlo a través de este enlace
http://goo.gl/NlZzy

contador de visitas
contador visitas

Cartagena de Indias Colombia, que bonito lugar


Nuestra llegada a Cartagena fue el día Jueves a las 12:45; después de un recorrido desde Santa Marta de unas 3 horas; desafortunadamente, estas condiciones de llegada no dejaban mucho espacio para el reconocimiento del sitio y poder buscar la manera en que no les den cabezazos a los turistas; por tal motivo, una vez llegamos al hotel Toledo, donde teníamos las reservas, acomodamos nuestro equipaje en la habitación y sin cambiarnos fuimos  a la agencia de viajes que hay dentro del mismo hotel y compramos el City Tour por un precio de $50.000 por persona.  Este city tour es un tour que se hace en Chiva  los sitios más simbólicos y significativos de la ciudad.  Tipo 13:30 Llegó la chiva por nosotros e iniciamos el recorrido por Boca grande (la parte bonita de Cartagena) con el propósito de recoger más turistas; pues, la chiva pasa por todos al hotel.

Chiva Turística
Pasamos rápidamente, por las afueras de la ciudad antigua, con lo cual quedó identificada su ubicación para una futura visita; posteriormente, hicimos nuestra primer parada que fue en el monumento a los zapatos viejos, allí foto oficial con mi cámara y las auxiliares de la chiva llevaban su propia cámara y también poncherazo, este sector también es zona de venteros ambulantes y por tal motivo decidimos degustar por tan solo $1.000 del legendario raspado ¿qué es una visita a la costa sin comer raspado o un ceviche de la playa?

Finalizada la sesión fotográfica en esta parte, subimos al cerro de la popa donde la entrada tiene un valor de $8.000 por persona (menos mal la entrada la incluía el tour), justo cuando vi la cantidad de gente que visitaba este lugar y al multiplicarlo por el valor de la entrada, me dieron ganas como de volverme un monje agustino.  En este cerro se encuentra un antiguo convento colonial de los padres agustinos al igual que es donde se encuentra la capilla donde reposa la imagen de la Virgen de la Candelaria, la cual es muy venerada por el pueblo cartagenero y fue canonizada por el papa Juan Pablo Segundo en 1986, adicionalmente, cuenta con una muy buena vista de la ciudad de Cartagena y sus entradas por el mar, muy buen sitio para fotografía panorámica.

Entrada al cerro de la Popa
Vista desde el cerro de la Popa
Virgen de la Candelaria

Luego, iniciamos el descenso en búsqueda del castillo de San Felipe, el cual fue construido en época de la colonia para proteger el puerto de Cartagena de ataques de posibles invasores como podían serlo los británicos; sin embargo, según recuerdo del guía, este mencionó que después de ser construido el castillo no tuvo que ser utilizado; ya que, Cartagena no tuvo intento de invasión.  Al llegar a este sitio es muy importante que no olvide su billetera, pues la entrada cuesta $17.000 por persona (para mi fortuna, también incluida en el tour) y no incluye el guía y pues, si quiere uno saber cual es la historia de lo que está pisando se debe pagar un guía, que desafortunadamente no tengo el precio; pero, igual hay que sumarlo al valor de la entrada.  Si uno se para en el momento histórico en que este castillo fue construido y las condiciones tecnológicas de la época expreso mi admiración por los españoles; pues, la verdad en ese calor tan infernal no se como pudieron mover todas esas piedras para hacer semejante fortín.  El castillo de San Felipe, no será un castillo inglés; pero, realmente es admirable y sumado a la historia de nuestro país, desde mi perspectiva es una muestra de como los colonizadores hacían respetar sus tierras, ojalá (María Ángela Holguín, canciller colombiana, tuviera un poquito de ese sentido de protección para con su patria, lo digo por sus comentarios sobre San Andrés Islas en 2012).

Entrada al Castillo de San Felipe

Castillo de San Felipe

Castillo de San Felipe
Castillo de San Felipe

Castillo de San Felipe
Siguiendo nuestro recorrido en la chiva, pasamos en bombas de fuego por el monumento de la india Catalina, a la cual desafortunadamente no se le pudo tomar una foto; pues, no hicimos parada en este sitio.

El tour termina en una joyería, done venden cosas muy bonitas especialmente trabajos en esmeralda; pero, dieron con el que no es, personalmente no le veo mucho chiste al asunto, me quedé disfrutando del aire acondicionado y cuando ya me aburrí de dármelas de James Bond en la joyería me fui rumbo al hotel a acabar de llegar.

Luego de un refrescante duchazo, de nuevo para afuera del hotel y a realizar el reconocimiento de la ciudad (Boca Grande) de manera nocturna, pero debido al cansancio y a la oscuridad, el reconocimiento se limitó a pocas cuadras a la redonda y especialmente sobre la avenida San Martin, la cual es una (creo yo) de las principales en Cartagena, sobre esta avenida se encuentran numerosos hoteles y negocios de toda clase, en especial franquicias.  Para mi fue algo decepcionante; pues, cuando uno va a la costa va es a buscar su pedacito de pescado, su arepa e’ huevo; pero no, en Boca grande se encuentra es Mc Donalds, Burger King, Creps and Waffles, negocios de asados y parrillas, restaurantes finos, comida árabe; pero, no se encuentra la comida que lo hace a uno feliz (bueno, entre gustos no hay disgustos).  Esa noche, entonces pa’ dentro de uno de estos restaurantes y a comer se dijo.

Esa misma noche hablé con mi compañero de viaje, quien me llevaba unas horas de ventaja en la ciudad, acordamos entonces que él nos compraría los tiquetes para ir a las Islas del Rosario para ir todos juntos al día siguiente; ya que, este tour es de todo el día.

Muy madrugados el Viernes, nos dirigimos al hotel en donde se hospeda mi compañero y allí nos recogió una van para iniciar el tour, el propósito de esta van era llevarnos al muelle turístico para embarcar la lancha que nos llevaría a las Islas del Rosario.  Para este tour, les recomiendo se lean lo siguiente; pues, pueden pagar un precio alto si deciden no hacerlo.  Para hacer este Tour,  nosotros pagamos $40.000 (mes de Mayo, temporada baja) por persona, este tour incluye viaje en lancha rápida, almuerzo en la playa Barú, ida hasta el oceanorama (acuario) de las islas del rosario, devuelta y estadía en Playa Barú hasta finalizar el tour, regreso en lancha rápida hasta el muelle turístico en Cartagena; muy importante, pagados estos $40.000 recibirá adicionalmente las siguientes vacunas, “impuestos” a la entrada del muelle $12.000 por persona, caretiada en las islas del rosario $25.000 (incluye careta y snorquel), propina para el guía que al final dice que no le pagan por su labor, gastos extras en Barú como la carpa en la playa y líquidos adicionales (agua o similar) en caso que no haya ido bien equipado con este precioso líquido, hago énfasis en el tema, pues a varios turistas escuché que les cobraron precios mas altos por el viaje a las islas transportándose en barco grande (no lancha rápida), el problema de ir en este barco es que se pierde la emoción de la velocidad y las olas golpeando esta, al mismo tiempo que el agua tocando la cara y finalmente el barco toma el doble de tiempo de viaje que la lancha y pues he aprendido que si se trata de conocer entre menos tiempos muertos hayan durante el transporte mucho mejor (a menos que haga parte de su paseo), o sea te ponen a variar el precio en función de si vas en lancha rápida o barco, esperaría entonces este precio base les sirva para regatear el precio o buscar un proveedor del viaje mucho mas justo en su precio.

Continuando con el relato, una vez en la van y disfrutando del aire acondicionado de esta, se hizo nuevamente un mini recorrido por Boca Grande, pues al igual que la chiva esta Van recoge a los viajeros en sus hoteles.  Una vez en el muelle, el primer batacazo, pago de los $12.000 de impuestos en el muelle (nunca supe para que son esos impuestos, imagino que para donde van la gran mayoría de los impuestos).  Para alegría nuestra en este muelle, mientras que los guías hacían el diagrama de como empacarnos a todos como salchichas en la lancha nos encontramos con los chilenos que conocimos en Cartagena, esto nos gustó mucho, pues los chilenos son súper buena gente y nos llevamos muy bien con ellos, la alegría no duró mucho, pues nos separaron de lancha, pero bueno, se disfrutó el rencuentro.  Una vez en la lancha, esta encendió motores y nos dirigimos hacia boca chica, donde fue recogido el guía que se hace llamar “chocolate” y justo en este punto inicia con la presentación y nos relata la historia de dos fortines que hay custodiando la entrada por boca chica, lo cual refuerza la historia  lo aprendida el día anterior durante el City Tour, después de aproximadamente una hora en la lancha llegamos a Barú, un sitio cuya playa de arena blanca, contrasta de manera maravillosa con el agua que tiene varios tonos de azul, simplemente hermosa.

En la lancha rápida

Una de las islas privadas del Rosario

Boca Chica
En Barú se quedan unas pocas personas y los que deseen, pueden dirigirse al acuario; pero, durante el camino entre Barú y el acuario se nos enseñan varias islas, las cuales son las que conforman las islas del Rosario.  Muchas de estas islas tienen construcciones y según nos comentó “Chocolate” son privadas y por lo tanto tienen propietario, justo en ese momento quise ser uno de esos propietarios; pero bueno, luego será y después de aproximadamente 15 minutos de viaje en la lancha desde Barú  llegamos al acuario, acá es donde “Chocolate” nos informa sobre dos toures, uno para ver no recuerdo que cosas ahí en el acuario a $20.000 y otro para ver peces, langostas, corales, etc caretiando y con snorkel, con un precio de $25.000 incluyendo la careta y el tubo este, este último con duración de una hora.  A continuación mis recomendaciones.  Personalmente seleccioné ir a ver los peces y corales, pues la majestuosidad del agua me inspiró para hacerlo, pero la verdad si usted se considera buen nadador y lleva unas buenas aletas (sin aletas tomaría mucho mas tiempo), puede ir del acuario al sitio del caretaje en calculo yo unos 15 minutos, hace su ecoturismo y si quiere se lleva unos pesos para que el de la lancha lo devuelva por un valor significativo o de igual manera se puede devolver nadando, yo cometi la turistada de pagar; pero, me encuentro con varias cosas, el sitio es muy cerca del acuario y el coral aunque bonito si, no tenía ni la cuarta parte de lo que “Chocolate” nos prometió y de igual manera, no estuvimos una hora allì; si no que, estuvimos alrededor de 20 o 30 minutos y pues bueno, estos cartagenero ya con ganas de almuerzo pues ahí nos recortaron el tiempo y como son los de la lancha, ¡quien dice que no!.  De nuevo en la lancha llegamos al acuario, donde nos dimos cuenta que si quiere nadar con delfines debe bajarse de $50.000 por persona a lo cual decidimos que no; así mismo, por $8.000 puede entrar hasta donde están los delfines y ver un pequeño espectáculo; sin embargo, nuestro tiempo ya era corto debíamos volver a la lancha para retornar a Barú y allí disfrutar del almuerzo y un buen baño en estas espectaculares aguas.

Pecera en el acuario

Pecera en el acuario
Show con delfines Islas del Rosario

Show con delfines Islas del Rosario

Show con delfines Islas del Rosario

Show con delfines Islas del Rosario
Llegando a Barú debe tenerse mucho cuidado; pues, una vez se baja usted de la lancha lo reciben  un montón de comerciantes de ostras con una muestra gratis de la carne de este exquisito animal; pero mucho cuidado pues, entregan el primero y te dicen que te quedó un poquito y raspan, chupa uno y que otro poquito y vuelven a raspar y así, hasta que te dicen que debes tantos mil pesos de la n ostras que te comiste; resulta que, ellos esconden una ostra en su mano detrás de la que es gratis y cada vez que te dicen que te quedó un poquito es una nueva ostra que están pelando; así que, mucho cuidado para evitar desfasarse mucho mas aún en su economía.  Acto seguido de bajarme de la lancha y evitar a los “comerciantes” de ostras me senté en el restaurante señalado por el guía, allí comenzaron a distribuir el almuerzo; el cual, me pareció un muy ben pescado (aunque de rio, creen que uno no se da cuenta) muy bueno igualmente acompañado del arroz con coco y frente a la playa.

Playa Barú
Allí nos rencontramos de nuevo con los amigos de Chile, nadamos un rato, departimos algunas cervezas y de nuevo, al finalizar el día a la lancha y para el muelle turístico.

En horas de la noche decidimos dar el tradicional paseo en coche tirado por caballo a la ciudad antigua; para este paseo, si me reuní como mi compañero de viaje, pues este paseo de aproximadamente 40 minutos tiene un costo de $50.000, desde la Avenida San Martin con calle 8 que fue mas o menos donde inició el recorrido; desafortunadamente y para infortunio de nosotros, fue un poco pasado por agua, pero una vez llegamos al sitio de salida (después de dar la vuelta completa con lluvia) ya había escampado, chaparrón daña parches; pero bueno, mas se perdió en la guerra. Para nosotros ese día finalizó y a dormir, pues estuvo algo agitado.

Ciudad Antigua de Noche

Al día siguiente y para aprovechar las horas de la mañana decidimos volver a visitar la ciudad antigua; ya que, la lluvia la noche anterior, no nos permitió deleitarla completamente, esta vez el viaje fue en bus, aprovechamos la narrativa y guía del señor don cochero de la noche anterior para ubicarnos históricamente en cada sitio que pisábamos; así mismo, se aprovechó que la entrada a dicha ciudad es gratis y puede uno ingresar y salir en cualquier momento.  Una vez allí se tomaron las fotos respectivas y se inició el reconocimiento de tan bonita ciudad; la cual lo hace a uno evocar como sería la vida en la época de la colonia encerrado en esas murallas y visitando la casa del duque, del conde, del alcalde y de todas la eminencias que vivieron en esta antigua ciudad.  Finalmente nuestro recorrido finalizó, al igual que nuestro tiempo en Cartagena y por tal motivo por los lados del medio día se debió iniciar nuestro retorno a Medellín.






A continuación y para el que le interese dejo los waypoints del gps de los sitios históricos de Cartagena que visité al igual que el recorrido que hace la lancha hasta las islas del Rosario (track).

http://goo.gl/PKKmt

Hay que tener muy en cuenta lo siguiente durante la visita a Cartagena.

- Preguntar siempre antes de recibir o aceptar cualquier cosa ¿Cuánto vale?, de no hacerlo, su economía podrá verse significativamente afectada.
- No aceptar ningún regalo material o de servicio (ostras, masajes, guía turística etc), ni siquiera la muestra, pues igualmente le sacarán su tajada económica.
- No compre los tours en los primeros sitios que vea, procure adquirirlos en agencias que usted pueda distinguir como serias, las cuales le otorgan el precio justo y real.
- Puede utilizar el transporte urbano de Cartagena, pues los transportadores son muy amables y con gusto le ayudarán a guiarse por donde quiera usted desplazarse.

Viaje en Moto Medellín - Santa Marta - Cartagena - Medellín


Este relato lo dividiré en varias entradas del blog, la primer entrada consistirá en una narración del viaje de ida y vuelta, en la segunda entrada hablaré de mi estadía en Santa Marta y en la tercer y última hablaré de mi estadía en Cartagena.  Ahora sí, comencemos con el viaje.

Medellín – Santa Marta (por Puerto Berrio)

Aprovechando que los planetas se alinearon de un momento a otro y que logré arañar cinco diitas de vacaciones; ya que, en el trabajo las cosas se pondrán “muy interesantes” en los meses venideros y que las vacaciones se verán embolatadas, me entusiasmé y me decidí realizar un viaje a la costa atlántica de nuestro país.  Luego de deliberar cronograma y demás, casualmente un muy buen amigo mio también tenía ese mismo viaje y con un cronograma muy similar, el cual consistía en ir a Santa Marta unos días y posteriormente Cartagena otros.  Una vez definido los destinos, ¿por dónde nos vamos?, después de indagar, preguntar y demás definimos transitar hasta Santa Marta por Puerto Berrio, pues aunque son unos kilómetros mas que por Caucasia, las condiciones de la carretera permitiría que se cubriera la distancia en menos tiempo y de una manera mas descansada, sin tener que pasar por mucha población; de igual manera, decidimos iniciar nuestra partida un día sábado y retornar al domingo de la semana siguiente, aprovechando que el lunes del fin de semana de llegada es festivo y en este se podía descansar, lo consiguiente a definir era la hora de partida, un tanto difícil; pues, habían actividades académicas que cumplir ese mismo sábado pero bueno, finalmente y sin dar mucho rodeo salimos el sábado a las 11:07 de la mañana con las motos armadas y ya iniciando rodaje.  ¡Que problema salir de Medellín! A las 12:00 estábamos pasando por la estación Niquía del metro, casi una hora atravesando la ciudad, increíble pues con todo el billete que ha recogido Medellín a punta de fotomultas es hora de hacer realidad el sueño de Luis Pérez, un segundo piso de calzada para ver si algún día se podrá transitar de forma decente por Medellín.

Ya una vez en carretera nos dirigimos en primer instancia hacia Puerto Berrio, el cual se convertiría en uno de los hitos del Paseo; ya que, el viaje hasta esta locación Antioqueña es algo tortuoso por la cantidad de curvas que tiene (como raro en Antioquia) y el tiempo que demora en llegar allí; pues, estimábamos que de ese punto en adelante, podríamos rodar a una velocidad decente, por este motivo Puerto Berrio era nuestra moral.  Antes de Puerto Berrio, encontramos a Cisneros, a este pueblo llegamos a las 13:10, esto quiere decir que de Niquía a Cisneros fue casi una hora.  Allí almorzamos en el restaurante XXXXX, el cual nos sorprendió pues, su atención al comensal nunca la vi en ningún otro sitio; pues, tenía un kit completo de salud oral para uso de los clientes, algo muy necesario para aquellos que como nosotros viajamos y nos gusta tener un aliento fresco después del alimento, especialmente cuando no se sabe donde será la siguiente parada.  Una vez finalizado el almuerzo arrancamos nuevamente rumbo a Puerto Berrio, acá aprovecho para exaltar a Invías; ya que, justo el día anterior consulté su página Web en donde hacían mención de variado paso restringido en esta vía, los cuales fueron validados durante nuestro trayecto haciéndose efectivos en el camino, esta consulta previa nos permitió transitar con cierta cautela en los tramos informados en dicho portal.  Hora y media después de salir de Cisneros llegamos a Puerto Berrio, parada de hidratación y estiramiento de piernas; posterior a esto continuamos nuestro camino y pasamos el majestuoso puente que atraviesa el rio Magdalena y como por arte de magia comienzan a aparecer las carreteras medianamente decentes, rectas y muy bien señalizadas.




Paso Restringido
Amigo lector, en caso que esté leyendo estas líneas como referencia para su viaje, le recomiendo en gran medida que aunque después de Puerto Berrio la carretera es recta y en un aparente buen estado, por favor maneje la ansiedad y calme su espíritu de Juan Pablo Montoya; pues, hasta Puerto Araujo la carretera presenta no huecos, son mas bien zanjas que atraviesan la calle de lado a lado, muchos de los cuales se ven ya es cuando prácticamente no hay nada que hacer, ya que estas zanjas (no exagero) son parecidas a las zanjas que hay por la vía Caucasia en la cual siempre ve uno personas rellenando (o quitando el relleno, dependerá del momento en que lo vea) la zanja, solo que en estas vías no hay quien rellene estos precipios; por tal motivo una anormalidad del asfalto de esas tomada a 150 km/h muy seguramente lo llevará a conocer al creador antes de lo que usted pensó, junto con los que vayan acompañándolo en su vehículo.  Al momento de escribir estas líneas, puedo decir que de Puerto Araujo en adelante la vía mejora notablemente presentando uno que otro bache (que podríamos decir que es normal) pero ya es transitable de manera mas predecible.  En general antes de viajar por esta vía recomiendo enormemente realizar una muy buena revisión de su vehículo; pues, un imperfecto que ocasione que este no camine lo llevará a recordar esta advertencia; ya que, la vía es exageradamente sola y deshabitada, pueden pasar muchos kilómetros en donde no ve usted un rancho, vivienda o cristiano caminando por esas vías; así mismo, la cantidad de vehículos que transitan por esa vía es notablemente inferior al volumen de vehículos que viajan por la vía de Caucasia.

Otra situación a tener muy presente es la policía de carretera; pues, realmente lo que narro a continuación es algo que me cuestiona mucho y es que este brazo de la ley monta sus sitios de retenes para poner su camarita con el radar y así cazar de manera despiadada al conductor que exceda los 90 km/h; así que, si planea transitar por estas vías tenga mucha precaución por este motivo y procure conseguir un detector de radares de manera previa o en su defecto no sobrepasar el límite de velocidad; porque de lo contrario, el presupuesto de su paseo se incrementará en unos cuantos cientos de miles.  Anteriormente indiqué que la cuestiono, es porque la carretera es muy sola y cuando me encontraba con esos conitos de la Policía es porque habían cinco de esos peludos buscando el almuerzo (el que lo entendió, lo entendió), montando y monitoreando la cámara de radar; pero podría asegurar que monte adentro no había ninguno de esos sujetos cuidando nuestra seguridad nacional.  Así mismo, brilló por su ausencia el ejército nacional, el cual ya no está en la vías efectivamente cuidándonos, como lo hacia en el gobierno anterior al presente.  Personalmente andar por esta carretera me pareció en cuanto a infraestructura muy buena, pues rara vez ve uno ese tipo de carretera en tan buen estado y con tan buena señalización, pero andaba normalmente con susto porque ya no veía a mi ejército en la vía, me daba temor en momento de mucha soledad encontrarme un reten de los duendes con botas la machita (el que lo entendió, lo entendió), o un reten de la policía con sus cámaras… el colmo temerle a los buenos y a los malos… jejeje.. pero bueno, así funcionan muchas cosas en el país del sagrado corazón.

Continuamos el camino, comiendo asfalto ¡de una manera!, pues las vías por esta región así lo permiten, ya con el indicador de mi moto en el último quinto llegamos después de 371 Kms a la estación de servicios de Dagotá, aquí repostamos combustible (aceptan tarjetas de crédito), hidratamos el cuerpo deshidratado, se hizo del uno y continuamos nuestro camino.  Siendo alrededor de las 19:30 logramos llegar a la población de San Alberto  - Cesar, esta población nos ubica a casi exactamente la mitad del camino en kilómetros para llegar a Santa Marta.  En todo el parque de San Alberto se ubica el hotel Belyferwis (nombre muy sofisticado para su ubicación jeje), el cual por módicos  $40.000 la habitación nos dotó de un sitio donde pasar la noche con aire acondicionado y baño privado, igual solo estaríamos 12 horas; ya que, al día siguientes a las 07:30 estábamos de nuevo sobre las motos iniciando camino con la brújula apuntando al Norte.


Rectas casi infinitas
Casi dos horas después de iniciar el recorrido del día Domingo llegamos a la población de Pelaya, allí desayunamos en un restaurante llamado SHANICOLLE con coordenadas N8.69225 W73.66459 un huevito super bueno con chocolatico, muy posiblemente  hasta dentro de una semana el último vestigio paisa en cuanto a alimentación se refiere; justo en este punto se comenzó a vivir el ambiente costeño en donde pude visualizar como de manera descomplicada una señora caminando con su seno por fuera, al mismo tiempo amamantaba a su infante, el cual tomaba con un brazo mientras el otro brazo lo movía al son de su caminar, justo en ese momento me dije a mi mismo… ¡oficialmente, estoy en la costa!.  Luego de disfrutar de un buen desayuno que duró hora y cuarto, decidimos continuar con nuestro viaje hacia las costas del Atlántico.  En Bosconia fue necesario parar nuevamente a repostar combustible y de ahí continuamos nuestro camino.



Después de rodar otras cuantas horas, se refuerza la siempre amable actitud costeña, al de vez en cuando realizar una prevé parada de segundos para preguntar:

- Amigo Buenas tardes ¿Santa Marta por dónde?
- Heche, ¡dele que por ahí va bien!

Esta respuesta estaba llena mas que de palabras, pues se sentía una hospitalidad importante mientras las pronunciaba, lo cual me llenaba de confianza y felicidad al mejorar mis expectativas con los habitantes de la población que me disponía a visitar.

Aprovecho nuevamente para exaltar la labor de la autoridad encargada de mantener el estado de esta carretera; pues su señalización es excelente, cuando dicen que hay problemas en la vía a 500 metros; en efecto, 500 metros exactos después está el imperfecto, súper bien señalizadas a nivel del asfalto, eso si le falta un poquito mas de señales informativas en cuanto a distancias a pueblos o ciudades, pero en general carreteras como estas muy poco he recorrido.



Continuando en la carretera, en el horizonte comienzo a visualizar nuevamente montañas (nos las veía desde Puerto Berrio), en ese momento pensé debemos estar muy cerca de Santa Marta, comienzan las curvas amplias en el camino, curva a la derecha, curva a la izquierda…. Curva a la derecha….. curva a la izquierda, cuando de pronto pam… se ve en el horizonte el mar en el cual flotan buques cargueros… ¡que bonita escena!, justo en ese momento piensa uno que el tiempo de viaje en la moto se ha justificado con esa vista tan hermosa.  Pasados unos quince minutos de esa experiencia, me separo de mi compañero que iba vía a la Guajira, mientras yo continúo camino al Rodadero, luego de una pequeña extraviada buscando el hotel, llegue a las 15:20 del día domingo, finalizando así un exitoso viaje; el cual, desde Medellín nos tomó 887 kms y 13 Horas efectivas de viaje (el resto fue tanquiando, durmiendo, comiendo o estirando las piernas)



Estadísticas del Viaje

Fecha Hora Descripción
Sábado 11:07 Salida de Medellín
Sábado 13:10 Almuerzo en Cisneros
Sábado 14:00 Finaliza almuerzo en cisnero y se inicia la rodada
Sábado 15:35 Parada estirar piernas Puerto Berrio
Sábado 15:55 Se continua la marcha desde Puerto Berrio
Sábado 19:30 Pernoctar en San Alberto
Domingo 07:30 Salida de San Alberto
Domingo 09:15 Inicia Desayuno en Pelaya
Domingo 10:25 Finaliza desayuno y se continúa rodando
Domingo 12:00 Estirar pies
Domingo 12:20 Finaliza estirar pies y continua rodando
Domingo 15:20 Llegada al hotel

Estos tiempos, entregan un tiempo efectivo de rodada, unas 13 horas aproximadamente


Viaje Santa Marta - Cartagena


Terminado el tiempo de estancia en Santa Marta, mi próximo destino es Cartagena, no estaba en esta ciudad desde hace aproximadamente 20 años o quizás mas, como quien dice estaría visitando casi que por vez primera dicha ciudad.  Antes de iniciar el viaje, pues lo que haría todo buen cristiano fue preguntar a una persona a la cual ya le tenía algo de confianza

- ¿Hombre, a cuanto queda Cartagena de acá?
- Mas o menos unas tres o cuatro horas

Esto concordaba mas o menos con lo que calculaba, pues según mi estado del arte, de Santa Marta a Cartagena había un aproximado de 240 kms y es aproximadamente el tiempo que toma uno en llegar, adicionalmente le sumé el comentario de mi compañero de viaje, el cual se dirigió a Cartagena un día antes y me informó que se tiró unas cinco horas, pero que su principal retraso fue el paso entre Cienaga y Barranquilla en donde las fuertes corrientes de viento lo obligaron a transitar a una velocidad de aproximadamente 50 km/h.

Bueno, no siendo mas inicié mi viaje hacia Cartagena a las 09:20 y pues como siempre, estas carreteras en muy buen estado y con unas rectas que a la distancia se ven infinitas; pero a diferencia de la carretera de Puerto Berrio a Santa Marta, esta carretera ya tenía en ciertas partes del trayecto un poco mas de poblaciones, las cuales por obvias razones obligan a disminuir la velocidad.  La gran mayoría de esta carretera, cuenta con una vista hermosa; pues, es casi que paralela al mar durante diría yo un 70% del trayecto.

Antes de llegar a la población de Cienaga, comencé a sentir las corrientes de aire que posiblemente fueron las que afectaron el desplazamiento de mi compañero el día anterior, pensaría que mi ventaja es que viajaba durante la mañana donde los vientos posiblemente hayan sido de menor intensidad; comparados con los que enfrentó mi compañero, los cuales posiblemente fueron mas fuertes; pues él, transitó fue al finalizar la tarde por ese sitio.

En efecto, de la población de Cienaga a Barranquilla comienzo a percibir fuertes corrientes de vientos, los cuales afectaban notablemente la trayectoria de la moto desviándola incluso hacia el carril opuesto, esto me obligaba a conducir con la moto inclinada (como haciendo una curva infinita) en contra de la dirección del viento, con el propósito de contrarrestar las fuerzas laterales ejercidas por el viento, tanto fueron estas ráfagas que mi copilto en varias ocasiones me indicaba que la moto tenía vibraciones anormales (analizando, encontraba que eran generados por los vórtices de viento de los carros de adelante, sumados a las corrientes laterales).  A lo largo de este trayecto se comienzan a visualizar letreros advirtiendo sobre el manejo con precaución; pues las corrientes de vientos son muy fuertes, estos avisos indican entonces que es un fenómeno natural muy común en esta zona y por lo tanto debe tenerse presente para este viaje.  De igual manera esta parte del camino me pareció exageradamente sola y recomiendo a cualquiera que lea estas líneas para referenciamiento de su viaje que tenga previstos teléfonos de ayuda en caso de un imperfecto mecánico; pues, una varada del vehículo en esta zona, no se la deseo a nadie; primero, por lo deshabitada de la vía y segundo por el infernal calor de 40 grados centígrados que hace allí; ahora imagine la escena, usted al lado de su vehículo descompuesto, tratando de buscar ayuda y sudando como langosta en olla por ese calor infernal y si no tiene con que hidratarse…. ¡vaya recordando los capítulos que haya visto de A Prueba de Todo!.

Luego de pasar esta hermosa zona del camino, llegamos a la ciudad de Barranquilla, primer vez que la conocía, pues en mi vida había estado en magna ciudad.  Ciudad muy típica de la costa, con su misma infraestructura y amabilidad costeña, en donde sus habitantes de la manera más amable regalan las indicaciones respectivas para continuar con el camino sin desvío alguno; incluso, en un punto en donde la carretera dejó de existir (literalmente, como que hubieran quitado el resto del pavimente de ese punto en adelante), habitantes de esta ciudad en sus motos nos guiaban por el camino alterno hasta volver a la ruta que nos dirigiría a Cartagena.  El paso por esta congestionada y calorosa ciudad nos tomó aproximadamente 40 minutos, en donde incluyó, justo entrando a la ciudad la detención en un reten de la policía de carreteras en donde ven el tipo de moto y comienzan a pedir, pase, matricula, certificado de soltería, certificado que soy antioqueño, etc, etc, buscando (desde mi mente mal pensada como ciudadano) el almuerzo, eso si mientras buscaban la caída yo con la chaqueta negra, casco y calor de 40 grados no hacia si no sudar como un verraco.

- Señor,  ¿hace cuanto está en la ciudad? (notése que venía con mi pinta de viaje, chaquetas, cascos, intercom, alforjas llenas y puestas en la moto, guantes, etc; así mismo fue en la entrada de la ciudad por donde se llega de Santa Marta)
- Hace cinco minutos caballero.
- ¿De donde vienen?
- De Santa Marta
- Yo a usted lo paré ayer
- Para nada caballero
- ¿Hace cuanto está en la ciudad?
- Hace diez minutos
- ¿Para dónde va?
- Me dirijo a Cartagena

Mientras esto ocurre el otro compañero esta abriendo todos los papeles que me solicitó de la moto de una manera tal que parecía que en lugar de documentos hubieran dulces.

- Y ¿de donde son?
- Caballero, somos de la ciudad de Medellín
- ¿seguro que ayer no lo paramos?
- Si señor, seguro que no fue a mi
- ¿Hace cuanto que está en la ciudad?
- Hace quince minutos.

Mientras esto ocurría, en mi mente pensaba  de que se me podían pegar para hacerme el respectivo cheque y lo único que se me ocurría era algún tipo de restricción por parrillero y justo en este punto  comenzó a subir el flujo de sudor que salía de mis poros, pues de existir una restricción de este tipo sospechaba que podría haber desde sanción económica hasta inmovilización de la moto; para tratar de minimizar el impacto noté que había un agente de Bogotá y comencé a departir con el hombre, saludo va, saludo viene, ¿hace cuanto está usted en la fuerza pública?, ¿Cómo resultó usted de Bogotá a acá en este infierno?,

- Y esa moto muy bacana, me decía el hombre
- Si un torito.. muy buen vehículo
- Y ¿corre mucho?
- Pues la verdad solo la he acelerado hasta 90 km/h, pero el velocímetro muestra mas.
- A que bien, pero muy buena moto. y ¿usted sabe como llego a Bogotá?
- Si claro viejo. Justo en este punto, recordé mi viaje a Boyacá y Cundinamarca entonces le mostré todas las posibles rutas para viajar por tierra.

En apariencia el hombre recibió un traslado relámpago y estaba tan nuevo en Barranquilla que aún no sabia como llegar de nuevo a su tierra; pero eso si, las indicaciones se le dieron.

De igual manera mi acompañante también respondía de manera muy amable las preguntas que le realizaban previa y post sonrisa.  Luego de un tiempito allí, me entregan ttooooddoos los papeles que me pidieron y

- Caballero que tenga usted un muy buen viaje.
- Muchas gracias

Acto seguido, tomo mis documentos, pa’ la billetera, gasolina a los pistones y continuación a Cartagena.  Una vez logramos salir de esta congestionada ciudad, una hora y veinte después aproximadamente llegamos a Cartagena, la entrada fue por el sector de Bocagrande junto al mar (como había sido por todo el camino) y a lo lejos, me sorprendí como Cartagena desde la distancia (al menos Bocagrande) podría confundirse con un Miami (aunque solo conozco Miami por CSI), pues los edificios de apartamentos y hoteles la hacen monumental.  Entrando a la ciudad, la misma pregunta del camino

- Amigo… ¿cómo llego a Bocagrande?
- Dele derecho que ya está que llega.

Luego de unas cuantas fotos entrando, logramos ubicarnos en esta parte de la ciudad, encontramos nuestro hotel y a continuar el paseo.

Entrando a Cartagena

Entrando a Cartagena, mas cerquita

A la recepción del hotel Toledo (una descripción de nuestra estadía en dicho hotel  http://goo.gl/6XuX6) llegamos a las 12:40, si tenemos en cuenta 40 minutos perdidos por el paso en Barranquilla, quiere decir que nos demoramos en nuestro recorrido aproximadamente 2 horas y cuarenta minutos de tiempo efectivo, teniendo en cuenta el paso por Barranquilla y el tiempo en el reten de la policita fue una tres horas, el cual fue el mismo tiempo que nos habían dicho desde Santa Marta.  Con esto 228 Kilómetros después (por odómetro) damos como cumplido un nuevo trayecto de manera exitosa y satisfactoria.

Ahora si… ¡Cartagena de Indias… heme acá!

Cartagena - Medellín

El regreso a Medellín, como en muchas ocasiones implica que la finalización del paseo y por lo tanto la diversión se acabó…. Pero bueno, la vida continúa.

Después de montar alforjas, tanquear e hidratarnos, iniciamos rodada a las 12:00, salir de esta congestionadísima y calurosa ciudad nos tomó 45 minutos; o sea que, realmente iniciamos nuestro trayecto en carretera a las 12:45, esta vez nuestra brújula apuntaba rumbo al sur (Medellín). 

Para nuestra sorpresa, encontramos que estábamos mal acostumbrados, pues la carretera tenía un muy mal estado, mucho hueco, e incluso un trayecto entre Cartagena y Sincelejo de aproximadamente 10 Kilómetros estaba sin asfalto (destapada), que tortura pasar por este camino; pues este destapado también tenía mucho hueco y el problema es que por el contraste los huecos y zanjas no se visualizaban muy bien que digamos desde la moto, esta situación me vio en la obligación de manejar en los calapies para así poder visualizar los huecos a tiempo y trazar mi ruta con anticipación. 









Por algún motivo de tiempo-espacio noté que el viaje no fue tan pesado (quizás porque estábamos más tranquilos y sin querer llegar a tirar mar); siendo aproximadamente las 17:00 llegamos a la entrada de Sincelejo, donde fue parada técnica a cargar y descargar líquidos de nuestras humanidades; así mismo, se logró estirar piernas y realizar un seguimiento a la ruta recorrida y planear lo que faltaba por recorrer, con base a ese estimado notamos que para llegar a nuestra meta que era Caucasia aún nos faltaba más o menos unas 3 horas; lo cual, realmente no me llamaba mucho la atención porque, personalmente no me gusta viajar mucho sin luz del sol. 

Bueno finalizada la parada técnica, continuamos con nuestro camino a las 17:30 rumbo a Caucasia, después de un tiempo llegamos a Planeta Rica y recordé que un amigo me recomendó un sitio para pernoctar; este sitio se llama Puerta del Sol, desde la entrada de Planeta Rica el GPS mostró 10 Kilómetros hacia el sur, así que iniciamos recorrido sin esperar más tiempo y en efecto 10 km después Vía Planeta Rica - Caucasia encontramos a Puerta del Sol tipo 19:40, el sitio estaba más solo que Judas el día del amigo, sin personas allí durmiendo o disfrutando de las instalaciones; sito bonito, con restaurante y toda la cosa, hablamos con don Jorge, el administrador del sitio pero fue imposible llegar a una negociación, pues hablamos con el hombre y le indicábamos que llegábamos de pasear, mas pelados que culo de muñeca, ya era de noche que nos colaborar; pero no nos quiso rebajar las 12 horas de estadía de $150.000 por cada dos personas, lo cual fue demasiado alto para nuestro ya corto presupuesto, aun no entiendo porque si para ese momento en este sitio como indiqué anteriormente no faltaba si no el espanto; afortunadamente, mi compañero de viaje en una salida anterior conoció un sitio 50 kilómetros adelante llamado el Chamanal, en estas carreteras nos daba un tiempo estimado de llegada de media hora y pues evaluados los riesgos del viaje nocturno, decidimos  emprender camino hacia este sitio el cual se inició a las 20:00.  Media hora más tarde (que buen cálculo, ya casi todos unos expertos) encontramos a mano izquierda el hotel Chambacu, si van con compañía femenina no cercana, les recomiendo que si desean pernoctar en este sitio, tengan mucha precaución; porque, solo unos metros antes del hotel el  Chambacu , está el motel el  Chambacu; así que, si giran a la izquierda donde no es, se pueden hacer acreedores a una cachetada por el mal entendido.  Este hotel es altamente recomendado para aquellos que al igual que nosotros realizamos estos viajes en dos días.


Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

La amabilidad del staff del hotel fue excelsa, pues a pesar que cuando llegamos al sitio el restaurante estaba cerrado, las personas que estaban atendiendo allí muy amablemente nos apoyaron con una cena ligera, la cual calmó el hambre de este viaje de seis horas y media, adicionalmente logramos un muy buen acuerdo para las 12 horas de sueño que venían por delante cobrándonos $40.000 por un cuarto con ventilador; pero, por un precio un poquitín mayor se podría disfrutar de aire acondicionado, lo cual consideramos un precio justo, de igual manera el sitio cuenta con piscina y unas instalaciones amplias, en las cuales junto con sus 150 msnm se puede tener una muy buena sensación de campo, como la que muy rara vez se puede sentir en la ciudad, como lo mencioné anteriormente sitio muy recomendado; además, los 4 kilómetros que lo separan de Caucasia permiten que pueda uno ir a esta población por algún implemento o alimento que uno requiera para o durante la corta estadía en este sitio.

El que en algún momento considere este como su sitio de parada, con gusto le dejo las coordenadas para su GPS y son:

N8.01070
W75.24780

El día domingo, ya con las motos equipadas y encendidas iniciamos salida a Medellín cerca de las 10:30 de la mañana y unos diez minutos después pasamos por Caucasia y en esta ciudad repostamos combustible para los 380 Kms faltantes para llegar a Medellín, una vez los tanques llenos continuamos con nuestro camino; pero, poco tiempo después fue inevitable parar en la quesera que hay en el pueblo de el Jardín, esta quesera, cuando logra uno pasar en el momento preciso, puede uno degustar, comer y comprar quesos recién hechos rellenos de bocadillo, super exquisitos y si se tiene la oportunidad al comprar uno de los bloques de queso mozarela que allí venden se pueden hacer unos sanduches súper buenos con este queso estirando casi hasta el infinito.

Luego de “mecatiar” y comprar algo pequeño pa’ la casa continuamos nuestro rodar, parada de veinte minutos a las 12:30 en Puerto Valdivia para estirar pies e hidratación; ahora si señores, volvemos a las carreteras estrechas, montañas y curvas, comenzamos entonces el ascenso, el cual gracias a nuestras máquinas rindió bastante, haciendo que llegáramos a Santa Rosa de Osos a comer pandequeso a las 14:45; luego de casi una hora de hablar y después de una semana de comer nuestros primeros alimentos en tierras antioqueñas iniciamos el descenso a Medellín a un paso muy suave y finalmente a las 17:00 estábamos ya en casa apagando la máquina y dando gracias a Dios por tan lindo paseo y el poder llegar a casa sanos y salvos.

Estadísticas del Viaje

Fecha
Hora
Descripción
Sábado
14:00
Salida de Cartagena
Sábado
17:00
Parada técnica en Sincelejo
Sábado
17:30
Finaliza para técnica en Sincelejo
Sábado
19:40
Parada a negociar en Puerta del Sol
Sábado
20:00
Continuación de camino a Caucasia
Sábado
20:35
Llegada a hotel Chambacu
Domingo
10:30
Salida del Chambacu
Domingo
10:45
Inicia parada en Caucasia para combustible
Domingo
10:55
Finaliza parada en Caucasia para combustible
Domingo
11:20
Parada en quesera
Domingo
11:30
Finaliza parada en quesera
Domingo
12:30
Parada técnica en Puerto Valdivia
Domingo
12:50
Finaliza parada técnica de Puerto Valdivia
Domingo
14:45
Inicia parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
15:45
Finaliza parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
17:00
Llegada a Medellín

Tiempo efectivo rodando en carretera : 10.5 Horas
Distancia por odómetro: 668 Kilómetros


contador de visitas

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