martes, 22 de mayo de 2012

Viaje en Moto Medellín - Santa Marta - Cartagena - Medellín


Este relato lo dividiré en varias entradas del blog, la primer entrada consistirá en una narración del viaje de ida y vuelta, en la segunda entrada hablaré de mi estadía en Santa Marta y en la tercer y última hablaré de mi estadía en Cartagena.  Ahora sí, comencemos con el viaje.

Medellín – Santa Marta (por Puerto Berrio)

Aprovechando que los planetas se alinearon de un momento a otro y que logré arañar cinco diitas de vacaciones; ya que, en el trabajo las cosas se pondrán “muy interesantes” en los meses venideros y que las vacaciones se verán embolatadas, me entusiasmé y me decidí realizar un viaje a la costa atlántica de nuestro país.  Luego de deliberar cronograma y demás, casualmente un muy buen amigo mio también tenía ese mismo viaje y con un cronograma muy similar, el cual consistía en ir a Santa Marta unos días y posteriormente Cartagena otros.  Una vez definido los destinos, ¿por dónde nos vamos?, después de indagar, preguntar y demás definimos transitar hasta Santa Marta por Puerto Berrio, pues aunque son unos kilómetros mas que por Caucasia, las condiciones de la carretera permitiría que se cubriera la distancia en menos tiempo y de una manera mas descansada, sin tener que pasar por mucha población; de igual manera, decidimos iniciar nuestra partida un día sábado y retornar al domingo de la semana siguiente, aprovechando que el lunes del fin de semana de llegada es festivo y en este se podía descansar, lo consiguiente a definir era la hora de partida, un tanto difícil; pues, habían actividades académicas que cumplir ese mismo sábado pero bueno, finalmente y sin dar mucho rodeo salimos el sábado a las 11:07 de la mañana con las motos armadas y ya iniciando rodaje.  ¡Que problema salir de Medellín! A las 12:00 estábamos pasando por la estación Niquía del metro, casi una hora atravesando la ciudad, increíble pues con todo el billete que ha recogido Medellín a punta de fotomultas es hora de hacer realidad el sueño de Luis Pérez, un segundo piso de calzada para ver si algún día se podrá transitar de forma decente por Medellín.

Ya una vez en carretera nos dirigimos en primer instancia hacia Puerto Berrio, el cual se convertiría en uno de los hitos del Paseo; ya que, el viaje hasta esta locación Antioqueña es algo tortuoso por la cantidad de curvas que tiene (como raro en Antioquia) y el tiempo que demora en llegar allí; pues, estimábamos que de ese punto en adelante, podríamos rodar a una velocidad decente, por este motivo Puerto Berrio era nuestra moral.  Antes de Puerto Berrio, encontramos a Cisneros, a este pueblo llegamos a las 13:10, esto quiere decir que de Niquía a Cisneros fue casi una hora.  Allí almorzamos en el restaurante XXXXX, el cual nos sorprendió pues, su atención al comensal nunca la vi en ningún otro sitio; pues, tenía un kit completo de salud oral para uso de los clientes, algo muy necesario para aquellos que como nosotros viajamos y nos gusta tener un aliento fresco después del alimento, especialmente cuando no se sabe donde será la siguiente parada.  Una vez finalizado el almuerzo arrancamos nuevamente rumbo a Puerto Berrio, acá aprovecho para exaltar a Invías; ya que, justo el día anterior consulté su página Web en donde hacían mención de variado paso restringido en esta vía, los cuales fueron validados durante nuestro trayecto haciéndose efectivos en el camino, esta consulta previa nos permitió transitar con cierta cautela en los tramos informados en dicho portal.  Hora y media después de salir de Cisneros llegamos a Puerto Berrio, parada de hidratación y estiramiento de piernas; posterior a esto continuamos nuestro camino y pasamos el majestuoso puente que atraviesa el rio Magdalena y como por arte de magia comienzan a aparecer las carreteras medianamente decentes, rectas y muy bien señalizadas.




Paso Restringido
Amigo lector, en caso que esté leyendo estas líneas como referencia para su viaje, le recomiendo en gran medida que aunque después de Puerto Berrio la carretera es recta y en un aparente buen estado, por favor maneje la ansiedad y calme su espíritu de Juan Pablo Montoya; pues, hasta Puerto Araujo la carretera presenta no huecos, son mas bien zanjas que atraviesan la calle de lado a lado, muchos de los cuales se ven ya es cuando prácticamente no hay nada que hacer, ya que estas zanjas (no exagero) son parecidas a las zanjas que hay por la vía Caucasia en la cual siempre ve uno personas rellenando (o quitando el relleno, dependerá del momento en que lo vea) la zanja, solo que en estas vías no hay quien rellene estos precipios; por tal motivo una anormalidad del asfalto de esas tomada a 150 km/h muy seguramente lo llevará a conocer al creador antes de lo que usted pensó, junto con los que vayan acompañándolo en su vehículo.  Al momento de escribir estas líneas, puedo decir que de Puerto Araujo en adelante la vía mejora notablemente presentando uno que otro bache (que podríamos decir que es normal) pero ya es transitable de manera mas predecible.  En general antes de viajar por esta vía recomiendo enormemente realizar una muy buena revisión de su vehículo; pues, un imperfecto que ocasione que este no camine lo llevará a recordar esta advertencia; ya que, la vía es exageradamente sola y deshabitada, pueden pasar muchos kilómetros en donde no ve usted un rancho, vivienda o cristiano caminando por esas vías; así mismo, la cantidad de vehículos que transitan por esa vía es notablemente inferior al volumen de vehículos que viajan por la vía de Caucasia.

Otra situación a tener muy presente es la policía de carretera; pues, realmente lo que narro a continuación es algo que me cuestiona mucho y es que este brazo de la ley monta sus sitios de retenes para poner su camarita con el radar y así cazar de manera despiadada al conductor que exceda los 90 km/h; así que, si planea transitar por estas vías tenga mucha precaución por este motivo y procure conseguir un detector de radares de manera previa o en su defecto no sobrepasar el límite de velocidad; porque de lo contrario, el presupuesto de su paseo se incrementará en unos cuantos cientos de miles.  Anteriormente indiqué que la cuestiono, es porque la carretera es muy sola y cuando me encontraba con esos conitos de la Policía es porque habían cinco de esos peludos buscando el almuerzo (el que lo entendió, lo entendió), montando y monitoreando la cámara de radar; pero podría asegurar que monte adentro no había ninguno de esos sujetos cuidando nuestra seguridad nacional.  Así mismo, brilló por su ausencia el ejército nacional, el cual ya no está en la vías efectivamente cuidándonos, como lo hacia en el gobierno anterior al presente.  Personalmente andar por esta carretera me pareció en cuanto a infraestructura muy buena, pues rara vez ve uno ese tipo de carretera en tan buen estado y con tan buena señalización, pero andaba normalmente con susto porque ya no veía a mi ejército en la vía, me daba temor en momento de mucha soledad encontrarme un reten de los duendes con botas la machita (el que lo entendió, lo entendió), o un reten de la policía con sus cámaras… el colmo temerle a los buenos y a los malos… jejeje.. pero bueno, así funcionan muchas cosas en el país del sagrado corazón.

Continuamos el camino, comiendo asfalto ¡de una manera!, pues las vías por esta región así lo permiten, ya con el indicador de mi moto en el último quinto llegamos después de 371 Kms a la estación de servicios de Dagotá, aquí repostamos combustible (aceptan tarjetas de crédito), hidratamos el cuerpo deshidratado, se hizo del uno y continuamos nuestro camino.  Siendo alrededor de las 19:30 logramos llegar a la población de San Alberto  - Cesar, esta población nos ubica a casi exactamente la mitad del camino en kilómetros para llegar a Santa Marta.  En todo el parque de San Alberto se ubica el hotel Belyferwis (nombre muy sofisticado para su ubicación jeje), el cual por módicos  $40.000 la habitación nos dotó de un sitio donde pasar la noche con aire acondicionado y baño privado, igual solo estaríamos 12 horas; ya que, al día siguientes a las 07:30 estábamos de nuevo sobre las motos iniciando camino con la brújula apuntando al Norte.


Rectas casi infinitas
Casi dos horas después de iniciar el recorrido del día Domingo llegamos a la población de Pelaya, allí desayunamos en un restaurante llamado SHANICOLLE con coordenadas N8.69225 W73.66459 un huevito super bueno con chocolatico, muy posiblemente  hasta dentro de una semana el último vestigio paisa en cuanto a alimentación se refiere; justo en este punto se comenzó a vivir el ambiente costeño en donde pude visualizar como de manera descomplicada una señora caminando con su seno por fuera, al mismo tiempo amamantaba a su infante, el cual tomaba con un brazo mientras el otro brazo lo movía al son de su caminar, justo en ese momento me dije a mi mismo… ¡oficialmente, estoy en la costa!.  Luego de disfrutar de un buen desayuno que duró hora y cuarto, decidimos continuar con nuestro viaje hacia las costas del Atlántico.  En Bosconia fue necesario parar nuevamente a repostar combustible y de ahí continuamos nuestro camino.



Después de rodar otras cuantas horas, se refuerza la siempre amable actitud costeña, al de vez en cuando realizar una prevé parada de segundos para preguntar:

- Amigo Buenas tardes ¿Santa Marta por dónde?
- Heche, ¡dele que por ahí va bien!

Esta respuesta estaba llena mas que de palabras, pues se sentía una hospitalidad importante mientras las pronunciaba, lo cual me llenaba de confianza y felicidad al mejorar mis expectativas con los habitantes de la población que me disponía a visitar.

Aprovecho nuevamente para exaltar la labor de la autoridad encargada de mantener el estado de esta carretera; pues su señalización es excelente, cuando dicen que hay problemas en la vía a 500 metros; en efecto, 500 metros exactos después está el imperfecto, súper bien señalizadas a nivel del asfalto, eso si le falta un poquito mas de señales informativas en cuanto a distancias a pueblos o ciudades, pero en general carreteras como estas muy poco he recorrido.



Continuando en la carretera, en el horizonte comienzo a visualizar nuevamente montañas (nos las veía desde Puerto Berrio), en ese momento pensé debemos estar muy cerca de Santa Marta, comienzan las curvas amplias en el camino, curva a la derecha, curva a la izquierda…. Curva a la derecha….. curva a la izquierda, cuando de pronto pam… se ve en el horizonte el mar en el cual flotan buques cargueros… ¡que bonita escena!, justo en ese momento piensa uno que el tiempo de viaje en la moto se ha justificado con esa vista tan hermosa.  Pasados unos quince minutos de esa experiencia, me separo de mi compañero que iba vía a la Guajira, mientras yo continúo camino al Rodadero, luego de una pequeña extraviada buscando el hotel, llegue a las 15:20 del día domingo, finalizando así un exitoso viaje; el cual, desde Medellín nos tomó 887 kms y 13 Horas efectivas de viaje (el resto fue tanquiando, durmiendo, comiendo o estirando las piernas)



Estadísticas del Viaje

Fecha Hora Descripción
Sábado 11:07 Salida de Medellín
Sábado 13:10 Almuerzo en Cisneros
Sábado 14:00 Finaliza almuerzo en cisnero y se inicia la rodada
Sábado 15:35 Parada estirar piernas Puerto Berrio
Sábado 15:55 Se continua la marcha desde Puerto Berrio
Sábado 19:30 Pernoctar en San Alberto
Domingo 07:30 Salida de San Alberto
Domingo 09:15 Inicia Desayuno en Pelaya
Domingo 10:25 Finaliza desayuno y se continúa rodando
Domingo 12:00 Estirar pies
Domingo 12:20 Finaliza estirar pies y continua rodando
Domingo 15:20 Llegada al hotel

Estos tiempos, entregan un tiempo efectivo de rodada, unas 13 horas aproximadamente


Viaje Santa Marta - Cartagena


Terminado el tiempo de estancia en Santa Marta, mi próximo destino es Cartagena, no estaba en esta ciudad desde hace aproximadamente 20 años o quizás mas, como quien dice estaría visitando casi que por vez primera dicha ciudad.  Antes de iniciar el viaje, pues lo que haría todo buen cristiano fue preguntar a una persona a la cual ya le tenía algo de confianza

- ¿Hombre, a cuanto queda Cartagena de acá?
- Mas o menos unas tres o cuatro horas

Esto concordaba mas o menos con lo que calculaba, pues según mi estado del arte, de Santa Marta a Cartagena había un aproximado de 240 kms y es aproximadamente el tiempo que toma uno en llegar, adicionalmente le sumé el comentario de mi compañero de viaje, el cual se dirigió a Cartagena un día antes y me informó que se tiró unas cinco horas, pero que su principal retraso fue el paso entre Cienaga y Barranquilla en donde las fuertes corrientes de viento lo obligaron a transitar a una velocidad de aproximadamente 50 km/h.

Bueno, no siendo mas inicié mi viaje hacia Cartagena a las 09:20 y pues como siempre, estas carreteras en muy buen estado y con unas rectas que a la distancia se ven infinitas; pero a diferencia de la carretera de Puerto Berrio a Santa Marta, esta carretera ya tenía en ciertas partes del trayecto un poco mas de poblaciones, las cuales por obvias razones obligan a disminuir la velocidad.  La gran mayoría de esta carretera, cuenta con una vista hermosa; pues, es casi que paralela al mar durante diría yo un 70% del trayecto.

Antes de llegar a la población de Cienaga, comencé a sentir las corrientes de aire que posiblemente fueron las que afectaron el desplazamiento de mi compañero el día anterior, pensaría que mi ventaja es que viajaba durante la mañana donde los vientos posiblemente hayan sido de menor intensidad; comparados con los que enfrentó mi compañero, los cuales posiblemente fueron mas fuertes; pues él, transitó fue al finalizar la tarde por ese sitio.

En efecto, de la población de Cienaga a Barranquilla comienzo a percibir fuertes corrientes de vientos, los cuales afectaban notablemente la trayectoria de la moto desviándola incluso hacia el carril opuesto, esto me obligaba a conducir con la moto inclinada (como haciendo una curva infinita) en contra de la dirección del viento, con el propósito de contrarrestar las fuerzas laterales ejercidas por el viento, tanto fueron estas ráfagas que mi copilto en varias ocasiones me indicaba que la moto tenía vibraciones anormales (analizando, encontraba que eran generados por los vórtices de viento de los carros de adelante, sumados a las corrientes laterales).  A lo largo de este trayecto se comienzan a visualizar letreros advirtiendo sobre el manejo con precaución; pues las corrientes de vientos son muy fuertes, estos avisos indican entonces que es un fenómeno natural muy común en esta zona y por lo tanto debe tenerse presente para este viaje.  De igual manera esta parte del camino me pareció exageradamente sola y recomiendo a cualquiera que lea estas líneas para referenciamiento de su viaje que tenga previstos teléfonos de ayuda en caso de un imperfecto mecánico; pues, una varada del vehículo en esta zona, no se la deseo a nadie; primero, por lo deshabitada de la vía y segundo por el infernal calor de 40 grados centígrados que hace allí; ahora imagine la escena, usted al lado de su vehículo descompuesto, tratando de buscar ayuda y sudando como langosta en olla por ese calor infernal y si no tiene con que hidratarse…. ¡vaya recordando los capítulos que haya visto de A Prueba de Todo!.

Luego de pasar esta hermosa zona del camino, llegamos a la ciudad de Barranquilla, primer vez que la conocía, pues en mi vida había estado en magna ciudad.  Ciudad muy típica de la costa, con su misma infraestructura y amabilidad costeña, en donde sus habitantes de la manera más amable regalan las indicaciones respectivas para continuar con el camino sin desvío alguno; incluso, en un punto en donde la carretera dejó de existir (literalmente, como que hubieran quitado el resto del pavimente de ese punto en adelante), habitantes de esta ciudad en sus motos nos guiaban por el camino alterno hasta volver a la ruta que nos dirigiría a Cartagena.  El paso por esta congestionada y calorosa ciudad nos tomó aproximadamente 40 minutos, en donde incluyó, justo entrando a la ciudad la detención en un reten de la policía de carreteras en donde ven el tipo de moto y comienzan a pedir, pase, matricula, certificado de soltería, certificado que soy antioqueño, etc, etc, buscando (desde mi mente mal pensada como ciudadano) el almuerzo, eso si mientras buscaban la caída yo con la chaqueta negra, casco y calor de 40 grados no hacia si no sudar como un verraco.

- Señor,  ¿hace cuanto está en la ciudad? (notése que venía con mi pinta de viaje, chaquetas, cascos, intercom, alforjas llenas y puestas en la moto, guantes, etc; así mismo fue en la entrada de la ciudad por donde se llega de Santa Marta)
- Hace cinco minutos caballero.
- ¿De donde vienen?
- De Santa Marta
- Yo a usted lo paré ayer
- Para nada caballero
- ¿Hace cuanto está en la ciudad?
- Hace diez minutos
- ¿Para dónde va?
- Me dirijo a Cartagena

Mientras esto ocurre el otro compañero esta abriendo todos los papeles que me solicitó de la moto de una manera tal que parecía que en lugar de documentos hubieran dulces.

- Y ¿de donde son?
- Caballero, somos de la ciudad de Medellín
- ¿seguro que ayer no lo paramos?
- Si señor, seguro que no fue a mi
- ¿Hace cuanto que está en la ciudad?
- Hace quince minutos.

Mientras esto ocurría, en mi mente pensaba  de que se me podían pegar para hacerme el respectivo cheque y lo único que se me ocurría era algún tipo de restricción por parrillero y justo en este punto  comenzó a subir el flujo de sudor que salía de mis poros, pues de existir una restricción de este tipo sospechaba que podría haber desde sanción económica hasta inmovilización de la moto; para tratar de minimizar el impacto noté que había un agente de Bogotá y comencé a departir con el hombre, saludo va, saludo viene, ¿hace cuanto está usted en la fuerza pública?, ¿Cómo resultó usted de Bogotá a acá en este infierno?,

- Y esa moto muy bacana, me decía el hombre
- Si un torito.. muy buen vehículo
- Y ¿corre mucho?
- Pues la verdad solo la he acelerado hasta 90 km/h, pero el velocímetro muestra mas.
- A que bien, pero muy buena moto. y ¿usted sabe como llego a Bogotá?
- Si claro viejo. Justo en este punto, recordé mi viaje a Boyacá y Cundinamarca entonces le mostré todas las posibles rutas para viajar por tierra.

En apariencia el hombre recibió un traslado relámpago y estaba tan nuevo en Barranquilla que aún no sabia como llegar de nuevo a su tierra; pero eso si, las indicaciones se le dieron.

De igual manera mi acompañante también respondía de manera muy amable las preguntas que le realizaban previa y post sonrisa.  Luego de un tiempito allí, me entregan ttooooddoos los papeles que me pidieron y

- Caballero que tenga usted un muy buen viaje.
- Muchas gracias

Acto seguido, tomo mis documentos, pa’ la billetera, gasolina a los pistones y continuación a Cartagena.  Una vez logramos salir de esta congestionada ciudad, una hora y veinte después aproximadamente llegamos a Cartagena, la entrada fue por el sector de Bocagrande junto al mar (como había sido por todo el camino) y a lo lejos, me sorprendí como Cartagena desde la distancia (al menos Bocagrande) podría confundirse con un Miami (aunque solo conozco Miami por CSI), pues los edificios de apartamentos y hoteles la hacen monumental.  Entrando a la ciudad, la misma pregunta del camino

- Amigo… ¿cómo llego a Bocagrande?
- Dele derecho que ya está que llega.

Luego de unas cuantas fotos entrando, logramos ubicarnos en esta parte de la ciudad, encontramos nuestro hotel y a continuar el paseo.

Entrando a Cartagena

Entrando a Cartagena, mas cerquita

A la recepción del hotel Toledo (una descripción de nuestra estadía en dicho hotel  http://goo.gl/6XuX6) llegamos a las 12:40, si tenemos en cuenta 40 minutos perdidos por el paso en Barranquilla, quiere decir que nos demoramos en nuestro recorrido aproximadamente 2 horas y cuarenta minutos de tiempo efectivo, teniendo en cuenta el paso por Barranquilla y el tiempo en el reten de la policita fue una tres horas, el cual fue el mismo tiempo que nos habían dicho desde Santa Marta.  Con esto 228 Kilómetros después (por odómetro) damos como cumplido un nuevo trayecto de manera exitosa y satisfactoria.

Ahora si… ¡Cartagena de Indias… heme acá!

Cartagena - Medellín

El regreso a Medellín, como en muchas ocasiones implica que la finalización del paseo y por lo tanto la diversión se acabó…. Pero bueno, la vida continúa.

Después de montar alforjas, tanquear e hidratarnos, iniciamos rodada a las 12:00, salir de esta congestionadísima y calurosa ciudad nos tomó 45 minutos; o sea que, realmente iniciamos nuestro trayecto en carretera a las 12:45, esta vez nuestra brújula apuntaba rumbo al sur (Medellín). 

Para nuestra sorpresa, encontramos que estábamos mal acostumbrados, pues la carretera tenía un muy mal estado, mucho hueco, e incluso un trayecto entre Cartagena y Sincelejo de aproximadamente 10 Kilómetros estaba sin asfalto (destapada), que tortura pasar por este camino; pues este destapado también tenía mucho hueco y el problema es que por el contraste los huecos y zanjas no se visualizaban muy bien que digamos desde la moto, esta situación me vio en la obligación de manejar en los calapies para así poder visualizar los huecos a tiempo y trazar mi ruta con anticipación. 









Por algún motivo de tiempo-espacio noté que el viaje no fue tan pesado (quizás porque estábamos más tranquilos y sin querer llegar a tirar mar); siendo aproximadamente las 17:00 llegamos a la entrada de Sincelejo, donde fue parada técnica a cargar y descargar líquidos de nuestras humanidades; así mismo, se logró estirar piernas y realizar un seguimiento a la ruta recorrida y planear lo que faltaba por recorrer, con base a ese estimado notamos que para llegar a nuestra meta que era Caucasia aún nos faltaba más o menos unas 3 horas; lo cual, realmente no me llamaba mucho la atención porque, personalmente no me gusta viajar mucho sin luz del sol. 

Bueno finalizada la parada técnica, continuamos con nuestro camino a las 17:30 rumbo a Caucasia, después de un tiempo llegamos a Planeta Rica y recordé que un amigo me recomendó un sitio para pernoctar; este sitio se llama Puerta del Sol, desde la entrada de Planeta Rica el GPS mostró 10 Kilómetros hacia el sur, así que iniciamos recorrido sin esperar más tiempo y en efecto 10 km después Vía Planeta Rica - Caucasia encontramos a Puerta del Sol tipo 19:40, el sitio estaba más solo que Judas el día del amigo, sin personas allí durmiendo o disfrutando de las instalaciones; sito bonito, con restaurante y toda la cosa, hablamos con don Jorge, el administrador del sitio pero fue imposible llegar a una negociación, pues hablamos con el hombre y le indicábamos que llegábamos de pasear, mas pelados que culo de muñeca, ya era de noche que nos colaborar; pero no nos quiso rebajar las 12 horas de estadía de $150.000 por cada dos personas, lo cual fue demasiado alto para nuestro ya corto presupuesto, aun no entiendo porque si para ese momento en este sitio como indiqué anteriormente no faltaba si no el espanto; afortunadamente, mi compañero de viaje en una salida anterior conoció un sitio 50 kilómetros adelante llamado el Chamanal, en estas carreteras nos daba un tiempo estimado de llegada de media hora y pues evaluados los riesgos del viaje nocturno, decidimos  emprender camino hacia este sitio el cual se inició a las 20:00.  Media hora más tarde (que buen cálculo, ya casi todos unos expertos) encontramos a mano izquierda el hotel Chambacu, si van con compañía femenina no cercana, les recomiendo que si desean pernoctar en este sitio, tengan mucha precaución; porque, solo unos metros antes del hotel el  Chambacu , está el motel el  Chambacu; así que, si giran a la izquierda donde no es, se pueden hacer acreedores a una cachetada por el mal entendido.  Este hotel es altamente recomendado para aquellos que al igual que nosotros realizamos estos viajes en dos días.


Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

Hotel Chambacu

La amabilidad del staff del hotel fue excelsa, pues a pesar que cuando llegamos al sitio el restaurante estaba cerrado, las personas que estaban atendiendo allí muy amablemente nos apoyaron con una cena ligera, la cual calmó el hambre de este viaje de seis horas y media, adicionalmente logramos un muy buen acuerdo para las 12 horas de sueño que venían por delante cobrándonos $40.000 por un cuarto con ventilador; pero, por un precio un poquitín mayor se podría disfrutar de aire acondicionado, lo cual consideramos un precio justo, de igual manera el sitio cuenta con piscina y unas instalaciones amplias, en las cuales junto con sus 150 msnm se puede tener una muy buena sensación de campo, como la que muy rara vez se puede sentir en la ciudad, como lo mencioné anteriormente sitio muy recomendado; además, los 4 kilómetros que lo separan de Caucasia permiten que pueda uno ir a esta población por algún implemento o alimento que uno requiera para o durante la corta estadía en este sitio.

El que en algún momento considere este como su sitio de parada, con gusto le dejo las coordenadas para su GPS y son:

N8.01070
W75.24780

El día domingo, ya con las motos equipadas y encendidas iniciamos salida a Medellín cerca de las 10:30 de la mañana y unos diez minutos después pasamos por Caucasia y en esta ciudad repostamos combustible para los 380 Kms faltantes para llegar a Medellín, una vez los tanques llenos continuamos con nuestro camino; pero, poco tiempo después fue inevitable parar en la quesera que hay en el pueblo de el Jardín, esta quesera, cuando logra uno pasar en el momento preciso, puede uno degustar, comer y comprar quesos recién hechos rellenos de bocadillo, super exquisitos y si se tiene la oportunidad al comprar uno de los bloques de queso mozarela que allí venden se pueden hacer unos sanduches súper buenos con este queso estirando casi hasta el infinito.

Luego de “mecatiar” y comprar algo pequeño pa’ la casa continuamos nuestro rodar, parada de veinte minutos a las 12:30 en Puerto Valdivia para estirar pies e hidratación; ahora si señores, volvemos a las carreteras estrechas, montañas y curvas, comenzamos entonces el ascenso, el cual gracias a nuestras máquinas rindió bastante, haciendo que llegáramos a Santa Rosa de Osos a comer pandequeso a las 14:45; luego de casi una hora de hablar y después de una semana de comer nuestros primeros alimentos en tierras antioqueñas iniciamos el descenso a Medellín a un paso muy suave y finalmente a las 17:00 estábamos ya en casa apagando la máquina y dando gracias a Dios por tan lindo paseo y el poder llegar a casa sanos y salvos.

Estadísticas del Viaje

Fecha
Hora
Descripción
Sábado
14:00
Salida de Cartagena
Sábado
17:00
Parada técnica en Sincelejo
Sábado
17:30
Finaliza para técnica en Sincelejo
Sábado
19:40
Parada a negociar en Puerta del Sol
Sábado
20:00
Continuación de camino a Caucasia
Sábado
20:35
Llegada a hotel Chambacu
Domingo
10:30
Salida del Chambacu
Domingo
10:45
Inicia parada en Caucasia para combustible
Domingo
10:55
Finaliza parada en Caucasia para combustible
Domingo
11:20
Parada en quesera
Domingo
11:30
Finaliza parada en quesera
Domingo
12:30
Parada técnica en Puerto Valdivia
Domingo
12:50
Finaliza parada técnica de Puerto Valdivia
Domingo
14:45
Inicia parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
15:45
Finaliza parada en Santa Rosa de Osos
Domingo
17:00
Llegada a Medellín

Tiempo efectivo rodando en carretera : 10.5 Horas
Distancia por odómetro: 668 Kilómetros


contador de visitas

contador visitas

20 comentarios:

  1. MUY BUENA LA CRONICA ME ENCANTO, SUS RECOMENDACIONES EXCELENTES, GRACIAS POR TOMARSE ESE TRABAJO, HARE ESE VIAJE PROXIMAMENTE, LES AGRADEZCO, PERSONAS ASI NECESITA NUESTRO PAIS, DIOS LOS BENDIGA

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  2. ESOS SON LOS PASEOS BUENOS, YO HICE ESE PASEO TAMBIEN EN MOTO PERO FUI HASTA TAGANGA, TIERRA DE PESCADORES. HERMANO, LO FELICITO POR ESE MUY BUEN COMENTARIO, Y QUE DIOS ME LO LLENE D BENDICIONES.

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  3. sobre todo hablando asi de quien los cuida tipico colombiano desagradecido un consejo no pague para el almuerzo a los peludos mas bien denuncielos o en su defecto acate las normas ...

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  4. Ta bueno el relato. Pormenorizada y al detalle la crónica de viaje. Eso es lo que uno necesita para darse una idea de lo que le espera al iniciar una aventura en moto por las carreteras colombianas. En lo que respecta a los "peludos" pues de todo hay en la viña del Señor. Hay buenos y otros no tan buenos. Menos mal estos últimos no son muchos. Yo personalmente me he encontrado con oficiales del orden muy éticos que me han ayudado a solucionar algún inconveniente y me han dado buenos consejos para m i ruta. Oiga amigo... me encantó su estilo de narración. Cuéntenos otras aventuras. Es muy divertido y didáctico saber lo que le sucede a otros moteros. La experiencia no se improvisa. Dios los bendiga a todos !!!

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  5. Que historia tan bacana, dan ganas de salir hacer ese viaje todo lo que relataron estuvo de maravilla ajajajajaj, todo fue muy encarretador espero comprar con la ayuda de Dios muy pronto y meterme un viaje parecido pero para toda la zona bananera... bacano men¨s alegraron esta tarde de pasividad laboral, Dios los bendiga en muchos viajes, a todos los viajeros motorizados también muchos éxitos y mas reportes así.

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  6. Me gusto toda esta aventura, me encantaria tmbien poder hacerla. y poder contarla y registrarla de la misma manera q lo hiciste. Yo lo hice en carro con parceros, ahora bien en moto es otra cosa, quiero comprarme una triumph q me parece fenomenal para escaparme de paseo, si regresan solo a Santa Marta les recomiendo este sitio. www.hotelcasacarolina.com los atenderan muy bien. slds,

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  7. Excelente historia! Bendiciones!

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  8. MUCHAS GRACIAS POR TAN EXCELENTE RELATO. PENSAMOS HACER ESE VIAJE EN NUESTRO CARRO Y NOS HA SIDO MUY ÚTIL TODA LA INFORMACIÓN. DIOS LE BENDIGA POR COMPARTIR CON TODOS NOSOTROS COMO CONOCER NUESTRA LINDA PATRIA VIAJANDO POR TIERRA.

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  9. Bacano la historia yo quiciera hacerla pero de aqui de barranquilla a medellin,pero no se si mi moto aguante q es una discover 150st q me recomiendan respecto a la moto

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    1. Hola, si claro que aguanta la moto, lo importante es el espíritu de aventura. Ten muy en cuenta que la moto mecánicamente debe estar en buenas condiciones.

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  10. Hola, excelente historia. Personalmente me hubiera gustado escuchar sobre el consumo de gasolina durante el recorrido ya que próximamente pienso hacerlo desde barranquilla.

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    1. Este consumo, dependerá del vehículo en el que viajes, la moto del relato que se utilizó fue una 650cc, su consumo aproximado es de 70 kms/galón. Ya tu mides tu vehículo y calculas según la distancia a recorrer.

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  11. Hola Mauricio, super el relato de tu aventura! Vengo de una familia aficionada a las motos y por cosas del destino mi novio también lo es. Queremos viajar de Medellín a Barranquilla (donde mi novio tiene familia) y visitar Santa Marta y Cartagena. Viajaríamos en una Invicta 150cc, nos recomiendas el viaje? No es peligroso el tramo de Barranquilla a Cienaga en una moto pequeña?

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    1. La verdad, viajar se hace en cualquier tipo de moto, lo importante es el amor con el que se haga. En una moto 150cc puedes viajar, pero debes planear muy bien donde repostar combustible y tener mucho cuidado en las largas rectas; pues, los vehículos de carga transitan sin tener ningún tipo de piedad con los que no pueden ir a mas de 90kms/h. El tramo de Ciénaga, tienes una ventaja y es que ya sabes su característica, debes ir con mucha precaución y si es posible viajar en la mañana donde hay menos vientos.

      Buen viaje

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  12. Excelente blog y relato estamos planeando hacer lo mismo
    Gracias porque nos diste una idea de como va a ser

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  13. excelente relato me servirá mucho para planear mi viaje, te invito que pases por mi blog http://relatossobre2ruedas.com

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  14. Hey que buen viaje muchas gracias me servirá bastante para guiar el paseo de mis vacaciones dios te bendiga y excelente tus recomendaciones

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  15. Amigo muy bno mi moto es una XR 150 sera q ese viaje me favorece la moto se santa marta a Medellín

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    1. Antes de este viaje, yo viajé en una AKT 125 TT desde Medellín hasta Tolú con acompañante y maletas. Desde que entiendas hasta donde la máquina te puede dar, puedes tener un buen paseo.

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